lunes, 2 de agosto de 2021

NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS DE SAN JUAN ZITÁCUARO

 

NOVENA PARA CELEBRAR EL MISTERIO DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA EN LA SAGRADA IMAGEN DE LOS REMEDIOS, QUE SE VENERA EN LA IGLESIA DEL CONVENTO DE N.S.P.S. FRANCISCO, ACTUAL PARROQUIA DE LA VILLA DE S. JUAN ZITÁCUARO, PROVINCIA Y OBISPADO DE MICHOACÁN

 

Impreso en México, por mariano de Zúñiga y Ontiveros

Año de 1802

 

FORMA DE HACER LA NOVENA

La persona devota que hiciere esta Novena, se confesará y comulgará en uno de los días de ella, con la mayor disposición que le sea posible, teniendo gran confianza en María Santísima Señora nuestra, consagrando esta Novena al amabilísimo Misterio de su Purísima Concepción, implorando en ella su poderoso patrocinio para alcanzar de Dios nuestro Señor, por medio de su intercesión y méritos, el beneficio, consuelo, remedio, o alivio que en la Novena pidiere, con tal qué no sea opuesto a la voluntad de Dios. Se puede hacer esta Novena en cualquier tiempo del año. Por último, para comenzarla, los que la hubieren de hacer, se pondrán de rodillas, si pudieren, o en pie, o en la forma más decente que les sea posible, con toda reverencia ante la Imagen de María Santísima de los Remedios de San Juan Zitácuaro:

 

Puestos de rodillas ante la Imagen de Nuestra Señora, con profunda devoción se dirá lo siguiente:

 

ACTO DE CONTRICION

Señor mi Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Criador y Redentor mío, por ser vos quien sois, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo mi corazón de haberos ofendido^ y propongo firmemente, con vuestra divina gracia, la enmienda de mi vida, de nunca más pecar, y de apartarme de toda ocasión de culpa, de confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta: ofrezcos mi vida, obras y. trabajos en satisfacción de todos mis pecados: y confío en vuestra bondad y misericordia infinita, que por los merecimientos de vuestra preciosísima Sangre, Pasión y Muerte, me daréis gracia para enmendarme y perseverar en vuestro santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.

 

 

ORACION PARA TODOS LOS DIAS

Purísima y hermosísima Virgen María, concebida en gracia en el instante primero de tu feliz animación para Madre dignísima del Verbo Eterno, Reyna y Señora de todas las criaturas, y por tu Inmaculada Purísima Concepción Patrona perpetua Jurada de todos los Reinos y Señoríos de España, Madre y Protectora nuestra: en todos tus Sagrados Misterios, desde tu Inmaculada Concepción hasta tu gloriosa Asunción a los Cielos en toda tu vida, desde el primer instante de tu ser en gracia hasta tu felicísimo tránsito, y en todas tus Sacratísimas Imágenes donde estás venerada, reverenciada y adorada de todos los Fieles en la tierra, y principalmente en la Soberana Imagen de los Remedios de San Juan Zitácuaro, donde todos los Fieles veneran el Purísimo Misterio de tu Concepción en gracia, con el rendimiento debido a la dignidad suprema que a la diestra de tu Hijo Santísimo, gozas en Cuerpo y Alma en la Gloria, te adoro, alabo y amo con cuanto amor, adoraciones y alabanzas te han dado y darán por toda una eternidad en la tierra y en el Cielo. Quisiera, para satisfacer el encendido deseo que tengo de amarte dignamente, así como mereces, el amor con que te han amado y amarán hasta el fin del mundo los Justos de la tierra. Quisiera el amor con que te han amado y amarán para siempre los Bienaventurados y todos los nueve Coros Angélicos. Quisiera el amor con que te amó en el mundo y te amará por toda la eternidad tu Castísimo Esposo Señor San José y tu Santísimo Hijo Jesucristo nuestro Señor. Quisiera el amor con que te amó desde la eternidad, y te amará para siempre la Santísima Trinidad. A ésta doy infinitas gracias por todas las gracias, virtudes, perfecciones, prerrogativas y privilegios con que á tí. Santísima María, te engrandeció con la gracia, con que te preservó de la original culpa en el instante primero de tu ser natural, constituyéndote el Eterno Padre la más Poderosa, comunicándote con la original gracia el Poder para el remedio de todas nuestras necesidades; el Divino Verbo la más Sabia, comunicándote con la original gracia la Sabiduría para amparo de todas nuestras aflicciones ; y el Espíritu Santo la más Amable de todas las criaturas, comunicándote con la original gracia el Amor para alivio y consuelo de todas nuestras calamidades. Ojalá ¡oh Santísima y Purísima Virgen María! todas las criaturas, Ángeles y hombres, todas las visibles e invisibles tuviesen cada un infinito corazón con que amarte, é infinitas lenguas para alabarte. Con todas ellas te amo y te saludo, diciendo: Dios te salve María, en el instante primero de tu feliz animación llena de gracia, y la más Poderosa. Dios te salve María, la más Sabia. Dios te salve María, la más Amable de todas las criaturas. Eres Abogada de todos los hombres, Esperanza nuestra, Refugio de pecadores; por lo que espero y confío que por tu intercesión y patrocinio he de, dar entero cumplimiento, con la gracia de Dios, sus divinos mandamientos y a los preceptos de su Iglesia en esta vida mortal, para conseguir por medio de una dichosa r santa muerte la felicidad eterna: y desde ahora te elijo por mi Abogada, para que teniéndolo en la vida, lo seáis también en la lora de mi muerte; para la cual, mayormente por si fuere repentina, desde ahora e invoco y llamo para que me asistas, patrocines y ampares en ella por el Misterio Purísimo de tu Concepción en gracia. Te doy las gracias que debo y puedo, por tojos los beneficios que por tu mano y por tu intercesión he recibido de la infinita misericordia de Dios, y por los muchos favores que tú misma has sido servida de hacerme, y por los muchos males y peligros de que he sido librado por favor de tu misericordia. Eres mi Madre, sepa yo cumplir con las obligaciones de hijo, empleándome cada día con mayor fervorosa devoción en amarte y servirte con todo mi corazón; y principalmente en celebrar el Misterio Sacratísimo de tu milagrosa Concepción, venerado en tu Sagrada Imagen de los Remedios de San Juan Zitácuaro, solicitando con todas veras que todas las criaturas lo celebren. En tí, como en Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad, dedico y consagro todas mis buenas obras, palabras y pensamientos: todo soy tuyo, Madre amorosísima y Señora mía: cuanto soy, cuanto tengo, cuanto valgo y cuanto puedo tener, ofrezco en reverencia y culto de tu Concepción en gracia, desde ahora hasta el último aliento de mi vida, y después por toda la eternidad. Todas cuantas Misas se dijeren hasta el fin del mundo, juntas con los méritos de la Pasión y Muerte de tu Santísimo Hijo, y los tuyos propios, te ofrezco, y por todos te pido admitas y recibas esta Novena, que al Misterio de tu Purísima Concepción en gracia te consagro, y ofrezco por la exaltación de la Santa Fé Católica, extirpación de las herejías, conservación de los Santos Lugares de Jerusalén, conversión de los Infieles, reducción de los Herejes á la Santa Iglesia Romana, y de los pecadores á verdadera penitencia por ;1 feliz estado de toda la Católica Iglesia, con su Romano Pontífice, y por el de este Obispado de (N), con su Ilustrísimo Prelado por la concordia y paz entre todos los Príncipes Cristianos: y especialmente ofrezco esta Novena por nuestro Católico Rey de las Españas, para que por medio de tu poderosa intercesión merezca alcanzar de tu Hijo Santísimo Cristo Jesús tu bendición, y con ella la gracia, salud, sucesión , buenos sucesos en sus armas, y el acierto en sus consejos y resoluciones para gobernar sus Reinos, defenderlos y conservarlos en la observancia de la Ley de Dios y de su Católica Iglesia, y con mucho alivio y consuelo de todos sus vasallos: por la perseverancia de los Justos, protección y amparo de todos los afligidos por la salud de los enfermos y libertad de los cautivos, por las Benditas Animas del Purgatorio, por los agonizantes en este día, que los saques en paz de esta vida por todos tus devotos que se emplean en los reverentes cultos del dulcísimo, purísimo primer instante, físico, real, de tu Inmaculada Concepción; y por todo aquello que debo y puedo pedirte para el mayor servicio de Dios nuestro Señor, bien universal de la Santa Militante Iglesia, y provecho de mi alma; y rendidamente te suplico uses de piedad con este devoto tuyo. Y para mover más tu maternal piedad, Purísima Madre de Dios, consuelo de afligidos, y socorro de todas las necesidades, yo me confieso con profunda reverencia, postrado á tus sagradas plantas, esclavo tuyo, suplicándote con toda humildad me ampares por tu Inmaculada Concepción, y en la presente necesidad en que te invoco me alcances de tu Santísimo Hijo el remedio de todos los trabajos que de presente me afligen, y de todas las calamidades que me amenazan, si es de su divino agrado y tuyo, y para su mayor honra y gloria, y tuya. Amén.

 

 

DIA PRIMERO

ORACION

Dulcísima y Santísima Virgen María de los Remedios, Madre de misericordia y Señora de todo consuelo: postrado a tus divinas plantas te saludo, alabo y glorifico, por haber sido en tu primer instante hermosísimo Templo dedicado a la Trinidad Santísima, desde su primer piedra, que fue una Concepción Purísima, donde el Artífice Supremo, Dios Omnipotente colocó el Tesoro de la Iglesia, las virtudes, dones, prerrogativas y excelencias de todos los Ángeles y Santos: todo lo depositó nuestro Altísimo Dios en la primera piedra de este augusto Templo, lleno todo de alegría y de su mayor complacencia, en cuya maravillosa fábrica no se oyó el más mínimo golpe de culpa. Gózame, Señora, de tan admirable fábrica de la Omnipotencia y de la Gracia, y convido a todas las criaturas para que te alaben toda Hermosa, como hecha por la mano del Todopoderoso para digno Tabernáculo de su Divinidad, Eres Tabernáculo de Dios para los hombres en tu Sagrada Imagen de los Remedios de San Juan Zitácuaro, donde nadie entra que no halle en tu patrocinio remedio, el enfermo salud, el afligido consuelo, el pecador perdón, el perseguido amparo, y el necesitado socorro; pues concédeme, amantísima Madre y Señora, por tu Inmaculada Purísima Concepción, el favor y remedio que en este Novenario te pido, si es del agrado de Dios y tuyo, para que en tus misericordias se vean engrandecidas las de nuestro misericordiosísimo Dios y Señor. Amén.

 

-Aquí se hace la petición a la Santísima Virgen de lo que cada uno necesita y después con toda atención y reverencia se reza una Salve y nueve veces el Padre nuestro y la Ave María, con Gloria Patri, en culto, honor y reverencia de su Inmaculada Concepción, y se concluye con la siguiente:

 

 

ORACION PARA FINALIZAR TODOS LOS DIAS

Santísima Virgen María, concebida sin pecado original, Hija del Eterno Padre, Primogénita de las criaturas: yo te saludo y alabo porque fuiste anunciada de un Ángel a tus dichosísimos Padres Señor San Joaquín y Señora Santa Ana, y concebida en gracia en el instante primero de tu ser, en el que cedió sus fueros la naturaleza a la gracia, yo las doy repetidas a nuestro Dios Omnipotente, porque para más exaltar tu santidad y méritos se ha dignado en estos últimos siglos de obrar tantos milagros por medio de tus Sacratísimas Imágenes consagradas al Misterio de tu Concepción en gracia, así como te veneramos en tu Sagrada Imagen de los Remedios de San Juan Zitácuaro, con todo júbilo y regocijo de nuestros corazones, y gozo y alegría de nuestras almas, para refirmar la fé piadosa de tu santidad en el primer instante de tu feliz animación, y hacer útil para los hombres, lo que para tí, Santísima y Purísima María, es de tanta honra y gloria. Por esta Novena celebro con todo mi corazón el haber sido en tu primer instante Reyna de los Cielos, coronada con la corona de Estrellas, que brillantes celebraron el triunfo de tener a tus plantas los eclipses y manchas de la Luna, juntándose todas las luces del Cielo en fu Concepción Purísima, para que en ella no hubiese ni una sombra , uniéndose todos los Astros para adorarte, Reyna y Señora en el primer instante concebida en gracia, más en el Cielo que en la tierra y te suplico rendidamente me atiendas como a uno de tus hijos interesado en tus glorias, concediéndome por esa singular prerrogativa, me vea por tu piadosa intercesión libre de los trabajos y necesidades que padezco. Y pues eres por tu Inmaculada Concepción especial Protectora de todos los navegantes que invocan tu patrocinio en las tormentas, naufragios y peligros de piratas, que se padecen en los mares, pídele a tu Santísimo Hijo Cristo Jesús, que a todos los que con devoción invocaren y alabaren el Misterio de tu Purísima Concepción en gracia, venerado en tu milagrosa Imagen de los Remedios de San Juan Zitácuaro, se vean libres por tus santísimos méritos y poderoso patrocinio, de semejantes peligros y naufragios, concediéndoles el puerto y tierra que desean, pues con tu gran poder y valimiento es seguridad el riesgo, y puerto el mismo naufragio. También te suplicamos, por tu Inmaculada Concepción, nos libres de las tempestades de tierra, de sus temblores, de rayos y centellas, de incendios y peste^ y asimismo nos alcances de tu Santísimo Hijo Cristo nuestro Redentor, nos dé por tus realzados méritos buenos temporales y frutos de mar y tierra, librándolos de hielos, granizo, langostas y demás animales y causas que puedan ocasionar daño o ruina. Ea pues, Señora y Madre clementísima, vuelve á nosotros esos tus ojos misericordiosos, para que viendo nuestras necesidades espirituales y temporales las remedies con tu piedad y clemencia: por ella los devotos que imploran tu patrocinio á vista de tu milagrosa Imagen de los Remedios de San Juan Zitácuaro, venerada para mayor esperanza nuestra y gloria tuya, por un portento de piedad y de misericordia, hallan en sus congojas, enfermedades, cuidados, falta de aguas, y alemas necesidades , prontamente el más oportuno remedio, y el más conveniente reparo. Danos a conocer nuestras culpas para llorarlas con verdadera penitencia, y ruega a Dios por nosotros para que seamos dignos de alcanzar lo que en esta Novena, con fé viva y devoción constante te pedimos pues así en tus clemencias y misericordias se verán siempre glorificadas y engrandecidas todas las de tu amantísimo Hijo Cristo Jesús, que con el Padre y el Espíritu Santo vive y Reyna Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

 

Se concluye diciendo: Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento, en reverencia del mismo Señor Sacramentado y de la Inmaculada Concepción de María Santísima.

 

 

SEGUNDO DÍA

ORACIÓN

Purísima y Santísima Virgen María de los Remedios, coronada de estrellas, benigna Madre de todos los hombres; yo te saludo y alabo por el Misterio de haber sido en tu primer instante Arca Purísima concebida en la cumbre de los montes de la Santidad, donde no llegó jamás el diluvio de la culpa, porque la elevó a los montes el abismo de la Gracia; y por eso no solo fue libre de. la borrasca, sino la Arca en que se libran los que se acogen a su sombra, y los que no entran se quedan para siempre en el diluvio anegados, logrando la salvación los que en ella entran, y perdiéndola los que fuera de ella se quedan, pues no hay alguno que se salve, o que se libre de algún mal, o que reciba algún bien, o que consiga la gracia, que no sea por favor de la Divina Purísima Arca María Santísima. Gózome, Señora, de tan alto privilegio, y por él te suplico nos alcances de tu Hijo Santísimo Jesús, que todos los hombres entren en la Arca benigna de tu poderosa intercesión, a cuya sombra (que lo es tu milagrosa Imagen de los Remedios de San Juan Zitácuaro) lloren todos el naufragio de la vida, librándose por medio de una verdadera confesión sacramental del diluvio fatal de las culpas: y te suplico humildemente me concedas tu gracia, por cuyo beneficio merezca yo hacer una verdadera penitencia de mis pecados, y conseguir por tu Purísima Concepción el favor y remedio que te pido en esta Novena, si es del agrado de Dios y tuyo, para que en tus misericordias se vean engrandecidas y alabadas las de su Divina Omnipotente Majestad. Amén.

 

 

TERCER DÍA

ORACIÓN

Purísima y Santísima Virgen Marta de los Remedios, siempre bendita y llena de gracia; yo te saludo y alabo por el Misterio de haber sido en tu primer instante Arca de la significación del Testamento Nuevo, que llegando al Jordán se dividieron sus aguas para que pasase tu Divina Majestad, huyendo vergonzosos los cristales más puros á vista de tan gran pureza; y como las aguas del Jordán fueron las primeras que borraron la culpa original, por esta razón retrocedieron reverentes, no hallando en tu Concepción Purísima culpa original que borrar. Gózome, Señora, de tan admirable y milagroso paso, y por él rendidamente te suplico nos alcances de tu Hijo Santísimo Cristo Jesús, que por. tu intercesión se suspenda en los hombres las corrientes de los vicios y de las culpas, que nos llevan al mar muerto de la perdición y poniéndonos a la sombra de la Arca Soberana, que lo es tu Sagrada Imagen de los Remedios de San Juan Zitácuaro, invocamos tu amparo y protección para confesar con verdadero sobrenatural dolor nuestras culpas, con firme propósito de no volver a ofender la bondad de nuestro Soberano Dios y Señor, sino morir antes que pecar; asimismo te suplico humildemente, por tu Purísima Concepción, me concedas el favor y remedio que te pido en esta Novena, si es del agrado de Dios y tuyo, para que en tus misericordias se vean engrandecidas y ensalzadas las de nuestro Omnipotente Dios y Señor. Amén.

 

 

CUARTO DÍA

ORACIÓN

Dulcísima y Santísima Virgen María de los Remedios, Refugio de pecadores y Madre nuestra clementísima; yo te Saludo y alabo por el Misterio de haber sido en tu primer instante Firmamento en medio de las aguas, siendo lo mismo para tí tener ser que ser Cielo de las luces, hallándose a un tiempo en un punto todas las Estrellas fijas, y ninguna errante en tu admirable Concepción Purísima, excluyéndose de él las errantes estrellas de los Ángeles malos, y las eclipsadas luces de los hombres, y por eso concebida en medio de las cristalinas aguas de la Gracia, que te preservó y santificó en tu felicísimo instante primero. Gózome, Señora de tan celestial Pureza, y por ella reverentemente te suplico nos alcances de tu Hijo Cristo Jesús, que todas las Estrellas de ese Firmamento influyan sobre nosotros, dándonos su divina luz para ser guiados en la obscura noche de esta vida mortal, y haciendo que nuestras almas no sean ya errantes en la culpa, sino fijas en la observancia de la ley de Dios todo el tiempo que su Divina Majestad nos diere de vida en este mundo, para después gozar la inmortal y eterna y que mediante tus santísimos méritos consiga yo por tu Purísima Concepción, venerada en tu Sagrada Imagen de los Remedios de San Juan Zitácuaro, el favor y remedio que te pido en esta Novena, si es del agrado de Dios y tuyo, para que en tus misericordias se vean engrandecidas y alabadas las de nuestro Omnipotente Dios y Señor. Amén.

 

 

QUINTO DÍA

ORACIÓN

Purísima y Santísima Virgen María de los Remedios, Reyna de los Ángeles, hermosísima Luna siempre llena de gracia, sin la menor menguante de la culpa: yo te saludo, y convido a todos los Justos de a tierra para que te hagan sacrificio de alabanzas por el Misterio de haber sido en el primer instante de tu feliz animación candidísima Paloma, concebida en el Monte Líbano, todo candidez y pureza. Ave Purísima que trajo a la Arca de la Iglesia la feliz noticia de que ya cesaba el diluvio de la culpa sobre la tierra, y venia el tiempo de nuestra sagrada Redención; allí, Reyna de los Ángeles, Madre y Señora mía, hizo punto tu Concepción Purísima, donde acabó la Ley Escrita y comenzó la Ley de Gracia, en que fuisteis concebida independiente y fuera de las leyes de la naturaleza. Gózome, Señora, de tan milagrosa Concepción, y por ella reverentemente te ruego y suplico nos alcances de tu Hijo Santísimo Cristo Jesús auxilios eficaces para guardar exactamente su santísima lev, y satisfacer por nuestras culpas con una verdadera penitencia, para que así por ella hallemos la misericordia de nuestro Dios y que mediante tu intercesión consiga yo por tu Purísima Concepción, venerada en tu portentosa Imagen de los Remedios de San Juan Zitácuaro, el favor, beneficio y remedio que en esta Novena te pido, si es del agrado de Dios y tuyo, para que en tus misericordias se vean engrandecidas y exaltadas las de nuestro Omnipotente Dios y Señen. Amén.

 

 

SEXTO DÍA

ORACIÓN

Purísima y Santísima Virgen María de los Remedios, Madre del Divino Amor y Purísima Aurora de la Divina Gracia: yo te saludo y alabo porque fuiste en tu primer instante Aurora Precursora de la Gracia, que en un punto dejó atrás todas las sombras de la noche, y se llenó de todos los resplandores del día en que descansa Dios, día electo para todas las felicidades del mundo, siendo en aquel instante escogida como el Sol que alumbra al día para ser Madre de Dios; tan bella, tan pura, que en el instante primero de tu Inmaculada Concepción fuiste en el vientre de tu gloriosísima Madre Señora Santa Ana, el gozo y recreo del mismo Dios que te crió. Gózome, Señora, de tan admirable y divina elección, y por ella te suplico me alcances de tu amantísimo Hijo Cristo Jesús, que tu clarísima luz alumbre mi alma para que siempre con el resplandor de sus divinos rayos destierre las sombras de la culpa y tinieblas del pecado, empleándome siempre en amarte y servirte, y en alabar y celebrar la gracia origina! con que nuestro Todopoderoso Dios te hizo tan grande en el primer instante de tu Purísima Concepción, venerada en tu milagrosa imagen de los Remedios de San Juan Zitácuaro, y logrando también por tu intercesión poderosa el favor y remedio que te pido en esta Novena, si es del agrado de Dios y tuyo, para que en tus misericordias se vean engrandecidas y alabadas las de nuestro Omnipotente Dios y Señor. Amén.

 

 

SÉPTIMO DÍA

ORACIÓN

Purísima y Santísima Virgen María de los Remedios, hermosura de los Cielos, gozo de los Justos y Madre amantísima de los hombres; postrado a tus purísimas plantas te saludo y te alabo por haber sido en el primer instante de tu feliz animación un espejo Sin mancha de la Bondad infinita, sin yerro de culpa, que hace sombra a los espejos, sino con la sombra del Altísimo cristal purísimo por donde Dios nos mira con suma piedad y misericordia, y nosotros miramos a su Divina Majestad con humilde reverencia. Espejo admirable donde se mira la tierra hecha un Cielo, el Criador hecho criatura, el León transformado en Cordero, y el Dios de las Venganzas en Dios de las Misericordias. Gózome, Señora, de tan inaccesible grandeza y de tan excelente virtud, y por ella te suplico rendidamente nos alcances de tu Santísimo Hijo Cristo Jesús nuestro Redentor, que mirándonos en tu Purísima Concepción, Espejo sin mancha, quitemos todas las que se hallaren por nuestras culpas en nuestras almas, para conservar en ellas la hermosura de la gracia, logrando también por ella el favor y remedia que te pido en esta Novena, por tu misma Purísima Concepción, glorificada en tu admirable Imagen de los Remedios de San Juan Zitácuaro, si es del agrado de Dios y tuyo, para que en tus misericordias se vean engrandecidas y glorificadas las de nuestro Omnipotente Dios y Señor. Amén.

 

 

OCTAVO DÍA

ORACIÓN

Purísima y Santísima Virgen María de los Remedios, crédito glorioso de la gracia y Madre Inmaculada de nuestro señor Jesucristo: yo te saludo y alabo sor haber sido en tu purísimo primer instante preciosísima Perla concebida en el mar inmenso de la Gracia, con especial influjo de la Omnipotencia de Dios, viéndote en aquel punto en esa Perla Divina la unión de todas las piedras preciosas de las virtudes, esmaltando la corona con que salisteis vencedora a vencer todas las culpas; siendo tú, Perla preciosísima, desde aquel momento Puerta hermosa de los Cielos. Gózome, Señora, de tan soberano triunfo, en que se regocijan las tres Divinas Personas, y por él te suplico nos alcances de tu amantísimo Hijo Cristo Jesús, que en el mar de la penitencia se purifiquen nuestras almas, para que como perlas esmaltadas en el oro finísimo de todas. las virtudes, se puedan presentar por tus divinas manos a la Majestad inmensa de nuestro misericordioso Dios; y también te pido me alcances el favor y remedio que solicito en esta Novena, por tu Purísima Concepción, venerada en tu Sagrada Imagen de los Remedios de San Juan Zitácuaro, si es del agrado de Dios y tuyo, para que en tus misericordias se vean engrandecidas y ensalzadas las de nuestro Omnipotente Dios y Señor. Amén.

 

 

NOVENO DÍA

ORACIÓN

Purísima y Santísima Virgen María de los Remedios, alegría de todos los cielos, consuelo y amparo de los mortales, regocijo de los Ángeles, y delicia del mismo Dios: digna eres, Madre amantísima, de que los Cielos te alaben, y todas las criaturas te bendigan, adoren y reverencien por haber sido concebida en el purísimo primer instante de tu feliz animación, como Escuadrón valiente con todos los escudos y armas de los fuertes, siendo en aquel mismo instante primero de tu ser en gracia la Diosa de las Batallas, Madre del Gran Dios de los Ejércitos, saliendo coronada de honoríficos triunfos, vencedora siempre a vencer y derrotar los enemigos de Dios, triunfando de todos ellos en un instante, en el cual te llevasteis todas las palmas de los Justos, las coronas de los Santos, y las heróicas virtudes de todos los Patriarcas y Profetas, dando el primer paso de tu vida santísima sobre lo más encumbrado de los todos los Angélicos Espíritus. Gózome, Señora, de tantas pre rogativas y de tanta gracia como te concedió la Beatísima Trinidad en el primer instante de tu feliz animación, y por ella te pido rendidamente nos alcances de tu Hijo Santísimo Cristo Jesús, que con las armas y escudos de ese invencible y poderoso Escuadrón venzamos los enemigos de nuestra alma y que purificándola con una verdadera penitencia se haga digno Sagrario del Santísimo y Augustísimo Sacramento del Altar. Así mismo, Madre dignísima de Dios, por tu Concepción Inmaculada, celebrada y aplaudida en tu Sagrada imagen de los Remedios de San Juan Zitácuaro te suplicamos que con todas esas armas y escudos veamos a la Iglesia Militante triunfar de sus enemigos, y coronada de glorias la Fé exaltada, la infidelidad vencida, la herejía destruida, la gentilidad reducida, la Cristiandad victoriosa, la paz permanente, la libertad gloriosa, con descanso las Benditas Ánimas del Purgatorio, desengañado el mundo, desterrada la culpa y triunfante la gracia, en tranquila posesión de todas las almas, para que todos celebren, aplaudan y reverencien tu Concepción Purísima en esta vida, y por siglos eternos en la Gloria: y por ella te suplico y ruego me otorgues y concedas el favor y remedio que en esta novena tengo impetrado, si es del agrado de Dios y tuyo, para que en tus misericordias; vean engrandecidas y exaltadas en todo universo las de nuestro Omnipotente Dios y Señor. Amén.

 

NOTA: La persona que no pudiere hacer esta Novena en la Iglesia de S. Juan Zitácuaro, la podrá practicar en su casa ante un cuadro o estampa de la Sagrada Imagen de María Santísima de los remedios de San juan Zitácuaro, para que más le avive la devoción. Los enfermos que prometieren hacer esta Novena, cuando por su enfermedad se les dificultare, podrá hacerla otra persona a su nombre, o hacerla por sí al punto que puedan, que así podrán merecer que la Santísima Señora los atienda.

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