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lunes, 22 de junio de 2020

DÍA VEINTICUATRO A SAN JUAN BAUTISTA


DÍA VEINTICUATRO DE CADA MES DEDICADO AL INSIGNE PRECURSOR DE DIOS SAN JUAN BAUTISTA 

Imprenta de Antonio Vanegas Arroyo,

calle de Santa Teresa num. 1, México, año 1900

 

ACTO DE CONTRICIÓN

¡Oh mi glorioso Jesús, mi Dios, mi Salvador!, a ti dedico con toda la efusión de mi alma este acto de verdadera contrición, para que por él juzgues el grande e inmenso arrepentimiento de mis culpas pasadas; yo, Dios mío, me postro ante tu sagrado altar para adorarte y confesarte todos los extravíos de mi vida pasada, poniendo de intercesor, al glorioso precursor de tu venida al mundo, San Juan Bautista, por quien se alcanza la gracia del bautismo. Yo te bendigo y adoro, Dios mío, por el exceso de tu amor, de tu clemencia, de tu suma bondad y por tu infinita misericordia. Detesto desde este momento mis abominables culpas; protesto con todo mi corazón no volver a ofenderte más, ¡oh mi adorado Jesús!, sólo al considerar que tú viniste al mundo para salvar al género humano de las persecuciones del Demonio. ¡Ah!, mi dulce Jesús, cuánto siento el haberte ofendido, pero de hoy en adelante, me propongo corregir mi vida, obrando con toda exactitud, en todo lo relativo a la virtud y a la piedad cristiana. Yo espero enmendarme con los auxilios de tu gracia, y con ellos merecer la gloria que a los justos le tienes prometida. Así lo espero de mi Señor Jesucristo, de la Divina Majestad. Amén.

 


ORACIÓN A SAN JUAN BAUTISTA

¡Oh, digno precursor de nuestro Señor Jesucristo! ¿Quién podrá negar todas las virtudes que te adornan, para estar colocado en el excelso Trono del Señor? ¿Quién no conoce los inmensos méritos, por los que te has hecho acreedor al infinito cariño de Dios y de su celestial amor? Tú fuiste su digno precursor y su digno predestinado para publicar inmensos méritos para con Dios nuestro Señor, te suplico, te dignes concederme en este día veinticuatro, que te dedico, lo que fervorosamente te pido para mayor honra y gloria de Nuestro Señor Jesucristo y de la Santísima Virgen María Señora Nuestra. Amén.

Tres Padrenuestros, tres Ave Marías, y una Salve en honor de María Santísima.

 

ORACIÓN

¡Oh, Señor San Juan Bautista!; tú que amaste el retiro y la soledad, por consagrarte todo a Dios, tú que vaticinaste su venida al mundo, tú que fuiste su digno precursor, y tú en fin, que iluminaste con tu santa y admirable doctrina a los creyentes, te ruego, ¡oh esclarecido Señor San Juan Bautista!, que le des luz a mi entendimiento, para hacerlo entrar por el sendero de la virtud, de las buenas obras y todo lo que constituye una vida verdaderamente religiosa. Al mismo tiempo te ruego que se propague por todo el mundo la Sacratísima ceremonia del bautismo, confirmación y penitencia, para que así, logremos ganar el reino de los cielos. Así te lo pido, insigne precursor San Juan Bautista, por los grandiosos méritos que tienes para con su Divina Majestad, y para mayor honra y gloria de la Preciosa Sangre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Tres Padrenuestros y tres Ave Marías, dedicados al Misterio augusto de la Santísima Trinidad y en honor de San Juan Bautista.

 


TIERNAS ALABANZAS A SAN JUAN BAUTISTA

 

Glorioso San Juan Bautista

Digno y grande precursor;

Tu santo nombre me asista:

Alabado seas, Señor.

 

Tú eres fuente de pureza,

Tú eres rico manantial,

Tú purificas el agua

De la fuente bautismal.

 

Tú eres la puerta del cielo

Para el que hace penitencia,

Y tú premias la inocencia

Con un singular anhelo.

 

Fuiste el digno precursor

Que a Jesucristo anunciaste,

Pues con gran fervor le amaste

Por ser nuestro Redentor.

 

Haz, oh Glorioso San Juan

Que la gracia del Bautismo

Se propague con afán

En la fe del cristianismo.

 

Oh, sublime anacoreta,

Resignado penitente,

Que seguiste la corriente

De la vida más perfecta.

 

Tú el siervo más obediente,

El profeta más celoso,

Que en el mar más proceloso

Haz salvado al inocente.

 

¡Oh, Mártir, el más constante!,

Válganos tu intercesión,

Para que en lo adelante

Logremos la salvación.

 

Cuatro Padrenuestros y Ave Marías.

 

 

Colaboración de Carlos Villaman.

CORONILLA DE SAN JUAN BAUTISTA


CORONILLA EN HONOR DEL GRAN PRECURSOR DE CRISTO SAN JUAN BAUTISTA

 

Tomado del Libro “Coroncina in Onore del Gran Precursore di Cristo San Giovanni Battista” escrito por el Sacerdote Pasquale Amoroso, devoto del santo, en la imprenta Stamperia e Librería di A. Festa, Strada Carbonara No. 104, Nápoles, Italia, año 1857

 

 

L/: Dios mío ven en mi ayuda

R/: Señor apresúrate a socorrerme

 

L/: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo

R/: Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

I.

Glorioso precursor de Cristo y nuestro gran protector San Juan Bautista: Vos que fuiste concebido por padres de avanzada edad, también avanzados en perfección, y por singular privilegio de la gracia fuiste preservado de la culpa original cuando aún encerrado dentro del vientre de tu madre Santa Isabel fue a visitarlos la Virgen ya encinta del Verbo Encarnado. Oh San Juan, concédenos, te rogamos, del Eterno Señor la gracia de ser limpios y purificados del pecado actual, a fin de que podamos vivir siempre unidos al Hijo y a la Madre de Dios.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

 

El mayor en santidad,

Cual, de Cristo Precursor,

En presencia del Señor

¡Ven e infúndenos piedad!

 

 

II

Glorioso Precursor de Cristo y nuestro gran Protector San Juan Bautista: Vos que con vuestro nacimiento devolviste la alegría y el regocijo a Zacarías, a los vecinos y a todos los parientes, por haber el Señor mostrado grandemente su misericordia con Isabel vuestra madre. Oh San Juan! Por los méritos de vuestro nacimiento, obtenednos de Dios el verdadero consuelo del espíritu al cantar la divina misericordia, repitiendo con vuestro padre: “Bendito sea el Señor, Dios de Israel, que nos ha visitado, y ha redimido a su pueblo.”

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

 

El mayor en santidad,

Cual, de Cristo Precursor,

En presencia del Señor

¡Ven e infúndenos piedad!

 

 

III

Glorioso Precursor de Cristo y nuestro gran Protector San Juan Bautista: Vos que apenas salido de tu infancia te retiraste al desierto, donde permaneciste oculto hasta llegar el tiempo de darte a conocer en Israel, sacrificándote allá bajo los rigores de la más áspera penitencia. Oh San Juan! Haz que por vuestra gran intercesión nosotros nos alejemos desde ahora del mundo y de su engañosa vanidad, para que así amando la soledad podamos más fácilmente experimentar las internas aspiraciones que Dios se digne en darnos.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

 

El mayor en santidad,

Cual, de Cristo Precursor,

En presencia del Señor

¡Ven e infúndenos piedad!

 

 IV.

Glorioso Precursor de Cristo y nuestro gran Protector San Juan Bautista: Vos que justo a la edad de treinta años saliste del desierto para convertir a muchos de los hijos de Israel al Señor Vuestro Dios, y predicando la penitencia en Jerusalén, en Judea y a orillas del Jordán preparaste al Señor un pueblo perfecto. Oh San Juan! Obtenednos de la Sabiduría Encarnada una verdadera conversión de corazón, mediante aquella ciencia de salvación, que hace un tiempo le diste a la gente para la remisión y perdón de sus pecados.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

 

El mayor en santidad,

Cual, de Cristo Precursor,

En presencia del Señor

¡Ven e infúndenos piedad!

 

V.

Glorioso Precursor de Cristo y nuestro gran Protector San Juan Bautista: Vos, que diste ilustre testimonio sobre el verdadero Mesías con el tenor de una vida elevada y santa, para mostrarlo a la multitud, predicando su Divina grandeza, y bautizándolo en las aguas del Jordán, por lo cual mereciste por Él mismo ser declarado el más grande entre los nacidos de mujer. Oh San Juan! Obtenednos de Dios que nosotros también, a través de una vida santa, demos testimonio de Jesús Cristo ante los hombres en esta vida, para ser luego confesados por El ante el Padre Celestial dignos de la gloria eterna del Paraíso.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

 

El mayor en santidad,

Cual, de Cristo Precursor,

En presencia del Señor

¡Ven e infúndenos piedad!

 

ORACIÓN

Gloriosísimo Precursor de Cristo y nuestro gran Protector San Juan Bautista, desde aquel sublime trono de gloria que aumenta tu grandeza en presencia del Señor, dígnate volver sobre nosotros humildes una mirada piadosa, para hacernos experimentar más eficazmente vuestra protección. Vos, que por el ejercicio de vuestro ministerio fuiste llamado lámpara que arde al mismo tiempo que resplandece; ¡Oh San Juan! Obtenednos, te rogamos, luz para nuestras mentes ciegas, y fervor para nuestros fríos corazones, para dirigir nuestros pasos por el camino de la Paz. Vos, que fuiste el Profeta del Altísimo, y al pueblo le anunciaste el Cordero que quita el pecado del mundo, haz por vuestros méritos que nosotros libres de nuestros enemigos y sin temor sirvamos a Dios en la santidad, y en la justicia por todos los días de nuestras vidas, para ser admitidos a la Gloria del Cordero Inmaculado. Vos, cuando fuiste aclamado por el pueblo judío, así como por sus Sacerdotes y Levitas como “el Verdadero Mesías”, te declaraste como una voz que gritaba en el desierto: “Preparen los caminos para el Señor”; ahora más que nunca haznos enderezar los caminos torcidos que caminamos, que allanemos el camino para el Señor, para que así podamos caminar seguros sobre el áspid y el basilisco infernal, y superar todos los obstáculos que el Demonio nos presenta en el viaje hacia la Eternidad. Y finalmente, vos que fuiste aquí en la tierra la norma de la justicia, el modelo de la humildad, la disciplina de la fe, el espejo de la virginidad, la escuela de todas las virtudes, sed Vos nuestro gran protector, y obtenednos gracias del Eterno Señor, para que imitándote en la práctica de tan bellas virtudes, mientras seamos viajeros en la tierra, podamos después gozar junto con Vos del Cielo. Amén.

 

HYMNUS

Ut queant laxis resonare fibris

Mira gestorum famuli tuorum,

Solve polluti labii reatum,

Sancte Joannes.

 

Nuntius celso veniens Olympo,

Te patri magnum fore nasciturum:

Nomen, et vitae seriem gerendae

Ordine promit.

 

Ille promissi dubius superni

Perdidit promptae modulos loquelae;

Sed reformasti genitus peremtae

Organa vocis.

 

Ventris obstruso recuhans cubili,

Senseras Regem thalamo manentem,

Hinc parens nati meritis uterque

Abdita pandit.

 

Sit decus Patri, genitaeque Proli,

Et tibi compar utriusque virtus

Spiritus semper, Deus unus, omni

Temporis aevo. Amen.

 

L/: Ora pro nobis Sancte Joannes Baptista.

R/: Ut digni efficiamur promissionibus Christi.

 

ORATIO IN VIGILIA NATIVITATIS S. JOANNIS BAPTISTAE

Praesta, quaesumus omnipotens Deus: ut familia tua per viam salutis incedat; et beati Joannis Praecursoris hortamenta sectando, ad eum quem praedixit, secura perveniat, Dominum nostrum Jesum Christum Filium tuum: Qui tecum vivit, et regnat etc. Amen.

 

ORATIO IN DIE NATIVITATIS EIUSDEM SANCTI.

Deus, qui praesentem diem honorabilem nobis in beati Joannis nativitate fecisti : da populis tuis spiritualium gratiam gaudiorum; et omnium fidelium mentes dirige in viam salutis aeternae. Per Dominum nostrum etc. Amen.

 

ORATIO IN FESTO DECOLLATIONIS EIUSDEM SANCTI.

Sancti Joannis Baptistae Praecursoris et Martyris tui, quaesumus Domine, veneranda festivitas, salutaris auxilii nobis. praestet effectum. Qui vivis, et regnas etc. Amen.

 

 

Colaboración de Carlos Villaman

 

ANOTACIONES

Al hablar sobre la piedad popular, es referirnos a aquellas devociones que antaño se hacían en nuestros pueblos y nuestras casas, cuando se...