domingo, 13 de febrero de 2022

NOVENA A SAN FRANCO DE SENA


NOVENA AL GLORIOSO SAN FRANCO DE SENA

CARMELITA

 

Tomada de “Efectos prodigiosos del poder de la Divina Gracia, manifestado en la vida del Abogado de pecadores, el segundo Saulo, convertido en Paulo, San Franco de Sena”

 

Con Licencia de la Autoridad Eclesiástica

Reimpresa en Murcia, por Felipe Teruel

 

AL DEVOTO LECTOR

Te presento, Lector devoto, al fin de este pequeño volumen un obsequioso tributo, que puedes ofrecer al glorioso Franco, movido solamente del ardiente deseo que tengo de imprimir en tu pecho una singular devoción, y en tu corazón una amorosa confianza en este Sto. para que en tus necesidades recurras a su patrocinio. Si te hayas enredado en algún vicio, de que no sabe tu fragilidad desprenderse, implora el socorro de Franco. Te doy el modo práctico de obligarlo y que es contemplar alguna de sus virtudes, u obras buenas, y excitarte a su imitación. Tú debes procurar, especialmente aquel día, esmerarte en imitar la virtud u obra que contemplas. Celebra la Iglesia su fiesta el día diez y siete de Diciembre; y así, aunque cualquier tiempo es apto para este novenario, el más propio es los nueve días antecedentes, o consecutivos a su festividad, y cuando te halles en alguna especial necesidad.

 

MODO

Puesto de rodillas delante la imagen o estampa del Santo, para que tus oraciones sean aceptas a Dios, y logren el bue n despacho que deseas, procurarás limpiar tu alma de todo pecado, por eso después de hecha devotamente la señal de la Cruz, dirás más con el corazón que con la boca:

 

ACTO DE CONTRICIÓN

Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Criador y Redentor mío, en quien creo, en quien espero, y a quien amo sobre todas las cosas: solo por ser vos quien sois, Bondad infinita, me pe6a en el alma de haberos ofendido; y propongo firmemente de nunc a mas pecar, y de apartarme de las ocasiones de ofenderos, ayudado de vuestra divina gracia. Amén.

 

DIA PRIMERO

MEDITACIÓN

Contemplo hoy, Franco glorioso, vuestra admirable conversión: ella anima mi miseria y da alas a mi esperanza Fuiste el más torpe en los procedimientos; pero llegasteis por milagro de la gracia a ser lucido esmalte en las operaciones. Fuiste el escándalo del mundo; pero trocado en edificación de los Ángeles. De confusa sombra del abismo, pasasteis a ser luz brillante en lo más levantado del Carmelo; y de grosera espina, en hermosa y fragrante rosa. Créditos son de la Divina Omnipotencia, que sabe de las sombras extraer la luz y de un torcido leño labrar un precioso simulacro: y pues que os seguí en los yerros, alcanzad de la Divina Misericordia auxilios para que os sea compañero en la penitencia, haciendo que responda pronto a la voz del divino llamamiento; y pasando de vaso de contumelia, llegue a ser vaso digna de elección.

 

GOZOS

Pues recibisteis del Cielo,

San Franco, tantos favores:

Rogad por los pecadores,

Hermosa flor del Carmelo.

 

Como monstruo mal formado

Nacisteis en este mundo,

De maldades muy fecundo,

De virtudes muy menguado:

Mas rasgó la gracia el velo

De la luz con sus primores:

 

Apenas visteis el mal,

Que de Dios os alejaba,

Cuándo de dolor lloraba

Vuestro corazón leal:

Trocóse el vicio, y su yelo

En penitentes ardores:

 

Con Prodigios soberanos

propicio el Cielo declara

Vuestra penitencia rara

Contra desprecios humanos:

Un capón salta de u n vuelo

De la mesa con vigores:

 

Los enemigos del alma

Os combaten fuertemente,

Mas vos, Soldado valiente,

De todos lleváis la palma:

Y lográis con tal desvelo

De María los amores:

 

Por eso a su Religión

Os conduce piadosa,

Y cuando vos (¡rara cosa!)

Hacéis vuestra petición:

Os trae un Ángel del Cielo

Habito, y nuevos fervores:

 

En este claustro encerrado

Os condenasteis a penas,

Cruces, cilicios, cadenas

Escogió vuestro cuidado:

De penitencia modelo

Fuisteis con tantos rigores:

 

Al Señor atormentado

Visteis en la oración,

Quejándose con razón

De verse tan despreciado:

Solo en vos halla consuelo

En tan crecidos dolores:

 

Visto por vos el olvido

De aquel Señor Soberano,

Un Crucifijo en la mano

Llevabais enternecido;

Y con Eliano celo

Reprehendíais los errores:

 

Lleno de merecimientos

Finasteis vuestra jornada,

Y hallasteis nueva morada

Encima los elementos:

Cubrióse entonces el suelo

De luces y resplandores:

 

Los milagros que Dios obra

Por vuestra intercesión,

Asombran a la razón

De quien por su bien los logra:

Acudís con grande anhelo

A los devotos clamores:

 

Pues que reináis en el Cielo,

Entre santos confesores:

Rogad por los pecadores,

Hermosa flor del Carmelo.

 

L/: Ruega por nosotros, San Franco glorioso

R/: Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

 

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Los cielos y la tierra alaben y enaltezcan ¡oh bienaventurado San Franco de Sena! el poder y misericordia de Dios que se manifestó en Vos tan admirablemente bondadoso, pues que sacándoos del cieno de la culpa, valiéndose para ello de las tinieblas de vuestros ojos, con el resplandor de su divina gracia os devolvió la vista del alma juntamente con la del cuerpo, para que brillaseis como antorcha luminosa en el Carmelo, cuyo hábito os fué traído del Cielo por los ángeles, gozosos y admirados de vuestra conversión. Yo me congratulo con Vos, de que el Todopoderoso os haya elegid o por pregonero de su omnipotencia a la vez que por espejo fiel de pecadores arrepentidos, no dudando que, desde la celeste mansión donde ahora gozáis los premios eternos, protegeréis benigno a vuestra amada Orden, a todos vuestros devotos y a mí también, el menor de ellos, que acudo a Vos en demanda de vuestro patrocinio como a poderosísimo abogado de penitentes, para que me alcancéis del Señor una verdadera penitencia de todos los pecados de mi vida y la perseverancia final en su santo servicio, que me haga merecer la felicidad de gozarle con Vos eternamente en el Reino celestial. Amén.

 

DÍA SEGUNDO

MEDITACIÓN

Admirable fue, Franco glorioso, vuestra ceguedad, pues alcanzasteis por medio de ella la mejor vista. Antes de perder la vista teníais ojos; pero ojos ciegos, porque no reparabais vuestros precipicios; más después que la Divina Misericordia, que para sus altos fines sabe valerse de los medios más extraños, os cegó, como a otro Pablo, los abristeis para conocer vuestros yerros, y llorar las culpas. Ellos fueron las dos saetas, con que el demonio se armó para heriros y perderos; pero fueron dos escudos, con que Dios después de herido os reparó para salvaros. Pagaron los ojos del pecado que cometieron los ojos; y el instrumento de vuestra ruina, le transformó Dios en antídoto admirable para vuestro remedio. Aplicad, Santo glorioso, el mérito de vuestras lagrimas a mis ojos, haciendo que se digne el Señor mirarme como os miró a vos, con ojos de piedad; alumbrando la ceguedad obstinada de mis ojos, a fin de que se cierren à lo temporal y caduco, y solo se abran para llorar las culpas, y ver y meditar lo celestial y eterno.

 

 

DIA TERCERO

MEDITACIÓN

Hoy os contemplo, Franco glorioso, peregrinando ciego y solo en Santiago, a fin de purificar las culpas con el rito de la fatiga é intercesión del Apóstol; donde el demonio, envidioso de la carrera que emprendisteis, transformado en Ángel de piedad, os quiso desviar, a fin de precipitaros; pero merecisteis de la Divina Piedad en este conflicto el socorro, que envió el Ángel de vuestra guarda, que os volvió al verdadero, camino. Somos, Santo glorioso, en esta vida peregrinos, que a largas jornadas caminamos al Cielo. La senda que nos conduce a la vida es estrecha; y teniendo en sí muchos pasos difíciles y peligrosos, es necesario buscar una guía, que seguramente nos conduzca por ella: y así alcanzad de Dios se digne enviarnos nuestro Custodio santo a fin de que, sin desviarnos del camino de la virtud, ni interrumpir en él un paso, caminemos hasta llegar a nuestra Patria.

 

 

DIA CUARTO

MEDITACIÓN

Contemplo hoy, Franco glorioso, la castidad y pureza de vida que conservasteis después de convertido. Oíais los blandos clamores de los deleites pasados, que os llamaban. Retirado en el desierto oíais el dulce canto de las sirenas, que desde el mar del mundo os fatigaban. Libre de la cárcel del pecado, aun traíais en las pasiones las cadenas, la pesadumbre de las cuales, junto con las instigaciones del demonio, que por todos modos procuraba perderos, conspiraban a formar una de las más vehementes tentaciones; mas asistido de aquel Señor, que se empeñó en daros la mano, con cilicios, disciplinas, y penitencias rigurosas, salisteis de la batalla gloriosamente triunfador. Sé, Santo glorioso, que no puedo conservarme Casto, si Dios no me asiste con su gracia y hacia él recurro para el socorro, y a vos para el patrocinio. Haced que no sea del número de aquellas almas necias, que arrojan de si esta piedra preciosa, por la vil ganancia de un momentáneo gusto. Alcanzadme un continuo retiro de las criaturas, una perpetua mortificación de los sentidos, y una continua vigilancia sobre mí mismo, que son los medios más seguros par a conservar pura esta flor y entre las espinas del mundo.

 

 

DIA QUINTO

MEDITACIÓN

Contemplo hoy, Santo glorioso, vuestra rara y admirable penitencia: Consagrasteis los ojos a la modestia, el oído al retiro, el gusto a la abstinencia, no habiendo en vos miembro, sentido, ni potencia, que no estuviese condenada a particular martirio, no buscaba vuestro pensamiento medio con que descansar el cuerpo, solo procuraba inquirir instrumento con que mortificar el apetito. Mi espíritu, Protector mío, está pronto para imitaros en la mortificación de la carne; pero resiste en batalla tan reñida, ¿qué hará un alma que desea seguiros? Bajo vuestra protección me pongo, que con ella me vendrá seguro el sufragio del Cielo.

 

 

DÍA SEXTO

MEDITACIÓN

Considero, Franco glorioso, vuestro riguroso silencio. Os ultrajan los hombres, y no abrís la boca sino para dar gracias de la contumelia al Criador, y os aparece y os habla muchas veces la Virgen, y vos conserváis un perpetuo silencio , procurando siembre ocultar los favores ; mas como hablabais poco con las criaturas, y mucho con el Criador, os ejercitabais continuamente en encendidos deseos, y amorosos ímpetus de uniros íntimamente con el sumo bien, que en vuestro silencio adorabais; y siendo el silencio el alma de los buenos deseos, y la madre fecunda de los pensamientos santos, en soledad y silencio os hablaba, como a la Esposa, el Señor, en tantos éxtasis, palabras de vida. Alcanzad por este vuestro silencio, de Dios gracia para acostumbrarme a tratar poco con las criaturas, y a tener largos coloquios con Dios manifestándole los afectos y ardientes deseos de amarle, servirle y bendecirle.

 

 

DIA SEPTIMO

MEDITACIÓN

Hoy contemplo, Franco glorioso, vuestra humildad profunda. Fuiste un epilogo de desprecios de vos mismo, formando de vos un concepto tan bajo, que os reputabais por la más vil de todas las criaturas, teniendo a todas aquellas personas con que trabajabas por buenas y que solo vos erais por vuestros pecados digno de mil infiernos. Alcanzadme pues de la Divina Piedad esta excelsa y preciosa virtud, a fin de que, conociendo mis miserias, me repute por la más vil criatura; pues sé que Dios exalta, honra, y favorece a los que se ostentan pequeños y se precian de humildes.

 

 

DIA OCTAVO

MEDITACIÓN

Os contemplo, Santo glorioso, vuestra paciencia invicta, y conformidad perfecta a la voluntad Divina en los gravísimos trabajos que os sobrevinieron, no mostrando en ellos la más leve señal de disgusto. Os pusisteis en manos de la providencia divina, ofreciéndoos con prontitud á todo lo que fuese voluntad del Altísimo, recibiendo con resignación, tanto las cosas adversas, como las prosperas; tanto los trabajos, como los favores divinos; adorando en todos los juicios incomprensibles de la providencia del Altísimo. Alanzadme pues de la Divina Misericordia, sufrir las tribulaciones con igualdad de ánimo, sin que jamás se abra mi boca, ni para el desahogo, ni para la queja; sí solo para decir, hágase en mí la voluntad del Señor; haciendo una firme resolución de recibir con ánimo inalterable todas aquellas cruces que el Señor me enviare, pues que estas, no menos que los favores, son dadivas del Altísimo.

 

 

DIA NOVENO

MEDITACIÓN

Contemplo hoy, glorioso Franco, vuestro feliz y dichoso tránsito, vencido ya el mundo con el desprecio la carne con mortificaciones, y el demonio con las armas de las virtudes, esperabais el premio de tantas victorias; pero antes de acabar la batalla, ya os quiso el Cielo prevenir con señales el triunfo, dándoos unas misteriosas monedas, y desprendiéndose del Cielo mismo un resplandor prodigioso. Es esta vida, Santo glorioso, una continua guerra, en que hemos de pelear contra tres formidables enemigos, sin auxilios muy eficaces tenemos incierta la victoria; estas son las armas, que a Dios por vuestra intercesión pedimos, a fin de lograr una perseverancia final en gracia, y con ella una dichosa muerte en el Señor, para después alabarle con vuestra compañía eternidades en la Gloria.

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