viernes, 22 de mayo de 2026

NOVENA DE NUESTRA SEÑORA DEL CAMINO

 


NOVENA A LA MILAGROSA Y ANTIQUÍSIMA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DEL CAMINO

Que se venera en la ilustre Villa de Abejar, Diócesis de Osma. Por el Licenciado Don Bernardo de la Torre, natural de dicha Villa.


INTRODUCCIÓN

Deseando que todos los fieles se ejerciten en las alabanzas de esta santísima y devotísima imagen de Nuestra Señora, y que tengan algún modelo por donde en las aflicciones y trabajos imploren su celestial patrocinio, he dispuesto esta Novena. La que por ser más breve que otra impresa por un Padre Carmelita, y singularmente rememorativa de los gozos y penas que tuvo María Santísima, espero sea grata a su Majestad y conduzca al bien de las almas que se dedicaren a hacerla como conviene; para lo cual deberán observar las advertencias siguientes.


ADVERTENCIAS PARA HACER BIEN ESTA NOVENA

Primera: Confesar y comulgar antes de comenzar la Novena.

Segunda: Tener gran fe y confianza en que María Santísima le ha de alcanzar lo que le pidiere, si le conviene.

Tercera: No pedir cosas temporales, sino en cuanto conduzcan al bien de su alma; y siempre con resignación en la voluntad de Dios.

Cuarta: Procurar ordenar y hablar con Dios y su Madre Santísima más con el corazón y afecto que con las palabras, para lo cual puede repetir esta coplita:


A vuestros gozos y penas,

Con el alma y corazón

Abrasada en devoción

Os ofrezco esta Novena



Puesto de rodillas delante de alguna estampa de esta Santísima Imagen, se persigna, dice atentamente el Acto de Contrición o confesión general, y después las oraciones siguientes.


ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

¡Oh Virgen Santísima y Madre dulcísima del Camino! Postrado a vuestras plantas llego a implorar vuestra divina misericordia; para que como guía y norte de los que por este valle de lágrimas navegan, encaminéis mi súplica a vuestro santísimo Hijo, y me alcancéis de su piedad dirija mis pensamientos, gobierne mis sentidos, alumbre mis potencias, inflame mis afectos y ordene mis deseos. Camino sois, Virgen gloriosa, por donde nos vino todo lo bueno; y pues yo, pobre y desvalido, no tengo otra cosa que males y miserias, tened compasión de mí y alcanzadme gracia para llorar mis culpas, luz para caminar por la senda de los divinos preceptos, y lo que os suplico en esta devota Novena, si es para gloria de tu Hijo y vuestra, y bien de mi alma. Amén.


DÍA PRIMERO

ORACIÓN

Santísima Virgen del Camino y Reina escogida de las vírgenes, que por consagrarte a Dios desde niña caminaste fervorosa a su sagrado Templo, donde hecha holocausto de ti misma, fuiste creciendo cada día en las virtudes con que mereciste ser Templo vivo y purísimo de su Unigénito Hijo. Suplícoote, Madre dulcísima, por el gozo singular que sintió tu bendita alma en este dichoso camino, encamines y guíes la mía por las sendas amables de las virtudes, para que caminando siempre hacia mi Dios y Criador, merezca ser digna morada de su habitación, en que le goce aquí por gracia y después en tu compañía por eternidades de gloria. Amén.

-Se rezan tres Avemarías y la Letanía de Nuestra Señora como sigue.


-Después de rezada la letanía, se dice lo siguiente:


Kyrie eleison.

Christe eleison.

Kyrie eleison.


Christe audi nos, etc.


V. Salvos fac servos tuos.

R. Deus meus sperantes in te.


V. Ora pro nobis Sancta Dei Genitrix.

R. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.


V. Domine exaudi orationem meam.

R. Et clamor meus ad te veniat. 


ORACIÓN

Clementísimo Dios y Padre Eterno dulcísimo: conceded a este vuestro siervo, por los méritos y ruegos de María Santísima del Camino, y por la pasión y muerte de su precioso Hijo, perpetua salud en el alma y en el cuerpo, y juntamente gracia para vencer mis pasiones y enemigos; para que, caminando seguro por la senda de tus mandamientos, merezca ser guiado por Madre e Hijo en esta vida, hasta llegar a gozar de su presencia y la vuestra eternamente en el Cielo, donde vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


Alabado sea Dios y su Madre


DÍA SEGUNDO

ORACIÓN

¡Soberana Señora y Virgen gloriosa del Camino! Que llevando en tus entrañas al Hijo Unigénito de Dios, te dignaste caminar muchas leguas por consolar a tu prima Isabel y santificar al niño Juan. Ruégote, Madre divina, por aquella ardientísima caridad con que hiciste esta jornada, vuelvas los ojos de tu piedad sobre esta pobre alma y la saques de las tinieblas de las culpas e ignorancias en que está sumergida; para que llena de la divina gracia, camine como él, constante a la virtud, y así, dando cada hora nuevos pasos en la perfección, merezca teneros por Madre y guía de todas mis acciones y movimientos, y alcanzar por vuestro medio lo que pido en esta Novena, siendo para mayor bien mío, gloria vuestra y de vuestro santísimo Hijo. Amén.

-Se rezan tres Avemarías y la Letanía de Nuestra Señora


DÍA TERCERO

ORACIÓN

¡Madre de Dios y del Camino Santísima! Por el gozo singular que tuviste cuando ibas a Belén llevando en tus entrañas al Hijo de Dios bendito, sirviéndole de carroza en que caminaba gustoso a nacer en un portal para remedio del mundo: te suplico humildemente consigas de su piedad renazcan en mi alma nuevas luces de su gracia, con que mejorando las costumbres, pueda ser digno hospedaje de su grandeza, y en compañía de los Ángeles y pastores merezca adorarle, como ellos lo hicieron, en tus brazos, ofreciéndole mil veces el corazón, para que lo encamine en la senda de sus divinos preceptos, y me conceda por tu medio lo que deseo y pido en esta Novena, si es para gloria suya y vuestra. Amén.

-Se rezan tres Avemarías y la Letanía de Nuestra Señora.


DÍA CUARTO

ORACIÓN 

¡Santísima y divina Madre de Dios y del Camino! Que acompañada de San José y de los Ángeles caminaste a purificarte al Templo, llevando en tus brazos al Niño Dios para ofrecerlo al Eterno Padre en víctima sagrada que santifica las almas. Ruégote, Señora y Madre mía, por el gozo singular que recibiste al oír que Simeón y Ana lo publicaban por luz del mundo y Redentor del género humano, me alcances de su divina clemencia espíritu ferviente que purifique mis labios, alma y corazón, para que empleado todo en sus divinas alabanzas, camine siempre en su amor, mereciendo así el logro de lo que ahora os suplico, y después la dicha de adorarle cara a cara en el Templo de su gloria, donde en compañía vuestra vive y reina por siempre jamás. Amén.

-Se rezan tres Avemarías y la Letanía de Nuestra Señora.


DÍA QUINTO

ORACIÓN

¡Gloriosa Virgen del Camino y Madre de Dios verdadera! Por el dolor y fatiga que sentiste cuando pobre, incomodada y en el rigor del invierno, ibas caminando a Egipto por librar a tu santísimo Hijo de la crueldad de Herodes y de sus fieros ministros: te ruego encarecidamente mires compasiva la aflicción en que me veo y la remedies con misericordia, para que confortado mi corazón con este socorro, huya de las asechanzas de sus enemigos, y sufra constante los trabajos y persecuciones de esta vida, y así camine seguro a la eterna, donde juntamente con vuestro Hijo sois gozo y descanso perpetuo de todos los que imitan vuestros pasos en esta peregrinación afligidos. Amén.

-Se rezan tres Avemarías y la Letanía de Nuestra Señora


DÍA SEXTO

ORACIÓN

¡Devotísima Virgen y Madre de Dios del Camino! Que por venerar a Dios en su Templo y darle cultos en su Santuario, caminaste a Jerusalén con suma religiosidad y afecto, en compañía de Jesús tu Hijo y de tu esposo San José. Ruégote, Madre piadosísima, por aquella tierna devoción con que hiciste esta jornada, infundas afectos dulcísimos en mi alma que la inflamen y enciendan en reverencia de Dios y de sus Santos Sacramentos, para que recibiéndolos con fruto, camine siguiendo tus huellas siempre para su Majestad, y alcance lo que por Vos le suplico por ahora, y después adorarle y venerarle en vuestra compañía en el trono augusto de su gloria. Amén.

-Se rezan tres Avemarías y la Letanía de Nuestra Señora.


DÍA SÉPTIMO

ORACIÓN

¡Virgen del Camino y Madre de Dios inocentísima! Que habiendo perdido a tu santísimo Hijo, lo buscaste triste y dolorida caminando por tres días. Interceded por mí, pecador, y alcanzadme lágrimas de verdadera contrición para buscar sin cesar a mi Dios, a quien conozco perdí por mis gravísimas culpas. Ea, Virgen gloriosa, ayudad mi flaqueza, que ya me pesa de todo corazón de haberle ofendido, y propongo con vuestro amparo la enmienda: no más pecar, Señora, no más pecar. Concededme gracia para guardar inviolables sus santos mandamientos, pues siendo estos el camino para la gloria, y caminando yo por ellos, estaré siempre con Jesús mi Criador, alcanzaré lo que al presente le suplico, y después me guareceré con su vista y la vuestra por eternidades en la gloria. Amén.

-Se rezan tres Avemarías y la Letanía de Nuestra Señora.


DÍA OCTAVO

ORACIÓN

¡Reina del Camino y Madre de misericordia! Por aquella pena grande con que seguiste a tu santísimo Hijo en el tiempo y años de su sagrada predicación, solicitando reducir con Él las almas al camino de la verdad: te suplico humildemente encamines la mía y la pongas en carrera de salvación, para que purgada del cieno de sus culpas, logre el fruto de tus penas y la luz de aquella divina predicación, con la cual ordene todas mis acciones y deseos a servir y amar a mi Redentor y a Vos, Madre suya y mía santísima, que tantos caminos penosos se dignó andar por mi amor. Oíd, Madre piadosa, mi suplica, y alcanzadme el despacho de lo que os pido en esta Novena, si es, como deseo, para gloria suya, honor vuestro y bien de mi salvación eterna. Amén.

-Se rezan tres Avemarías y la Letanía de Nuestra Señora.


DÍA NOVENO

ORACIÓN

¡Amabilísima Señora y Madre dulcísima del Camino! Por la suma acerbidad de penas que traspasó tu amante corazón cuando seguiste a tu santísimo Hijo caminando al Monte Calvario para ser en él crucificado por la libertad del género humano: te suplico endereces mis torcidos pasos y los dirijas por las sendas de las virtudes, para que imitando en la paciencia a Vos y a mi dulce Redentor, camine gustoso con la cruz de los trabajos y dolores que me vengan en esta vida, y así consiga abundantemente los frutos de su copiosa Redención, y también lo que os suplico en esta Novena, siendo para servicio suyo, obsequio vuestro y mayor bien de mi pobre alma. Amén.

-Se rezan tres Avemarías y la Letanía de Nuestra Señora.



GOZOS A NUESTRA SEÑORA DEL CAMINO


Pues sois Camino, Señora,

para la Patria divina,

a todos nos encamina,

como Madre y Protectora.


Por tu Camino dirige

a los pobres desvalidos,

pues si caminar perdidos,

el caminar los aflige:

Solo tu poder corrige

nuestros desvíos, Señora.


Apenas en este Trono

subsiste, dulce María,

por abogada y por guía

os venera el mundo todo:

En Vos tiene su tesoro,

que utiliza a cada hora.


El camino de esta vida,

para todos tan penoso,

halla en tu pecho amoroso

alivio con la guarida:

Por esto el alma perdida

a ti clama, gime y llora.


El caminante ajustado,

a Vos su camino ordena,

que el camino no da pena

llevándoos a su lado:

Celebre siempre tu cuidado,

halle en sus dichas mejora.


Por experiencia sabemos,

sois en todo singular,

y en milagros tan sin par,

que sin guarismo los vemos:

Cualquiera mal que tenemos

por tu piedad se minora.


Mancos, cojos y tullidos,

ciegos, sordos y quebrados,

de ti salen mejorados,

si a ti llegan afligidos:

Sois camino de perdidos,

que toda gracia atesora.


El enfermo desahuciado,

si se acoge a tu camino,

halla socorro divino,

que lo saca de cuidado:

Por este camino han dado

muchas treguas a su hora.


En los aprietos mayores

socorres más liberal,

abriendo camino real,

con mil gracias y favores:

Por esto los pecadoresos 

aclaman valedora.


Tu Camino a los mortales

ofrece seguro Puerto,

que por la muerte es ya cierto

a los gozos celestiales:

Por tu gracia pasos tales

esperamos dar, Señora.


Con amante devoción,

y devotos regocijos,

hoy, María, vuestros hijos

os rinden el corazón:

Llévanos a salvación,

a donde tu Hijo mora.




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