viernes, 31 de mayo de 2019

NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE LA BALA




PIADOSA NOVENA A LA SANTÍSIMA VIRGEN DE LA BALA

 

ACTO DE CONTRICCIÓN

Señor mío Jesucristo que para darme a conocer el infinito amor que me tienes, quisiste darme por Madre a María Santísima en el monte Calvario, en medio de tus mayores congojas y agonías: confieso, Señor, que es la mayor fineza que he recibido de tu dulcísimo corazón, y a la que debía vivir reconocido; pero ay de mi cuando veo lo ingrato que he sido y lo olvidado que he vivido a esta tan grande beneficio, ofendiéndote con tantas culpas, las detesto Señor, y, las aborrezco por las ofensas de tu infinita bondad, y me pesa en el alma de haberos ofendido, por ser quien sois, propongo con tu divina gracia la enmienda de mi vida, y morir antes que volverte a ofender; espero el perdón de todos mis pecados, el que te pido por tu sangre preciosa, y por las amarguras que María Santísima tuvo en el monte calvario, y en su tristísima soledad. Amen.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Dios te salve Madre mía María Santísima de la Bala que para manifestarnos que sois la nube prodigiosa que defiendes a los mortales de la ira de Dios irritada por nuestras culpas, tolerasteis vos el fiero golpe de una bala, la que quedo a tus plantas para perpetua memoria de tu amor y piedad, pues quien devotos te busca, encuentra en ti la vida, con o la halló a aquella mujer que a tu presencia resucitó luego que entrasteis en el hospital de San Lázaro: yo te suplico, Señora, presentes tus poderosos ruegos, ante el Padre de las misericordias y Dios de todo consuelo, para que defienda a la Iglesia santa de todos los enemigos, que la persiguen; dé consuelo a nuestro sumo Pontífice, acierto, a nuestro Ilustre Prelado, libertad a muestro Católico Monarca, fortaleza, y esfuerzo a los que pelean en defensa de nuestra santa fe, resucitéis a la vida la gracia a los que están muertos por la culpa, y a todos nos conceda el vínculo precioso de la paz para que unidos con la caridad amemos y sirvamos al que nos dio por Madre, para gozarle eternamente. Amén.



DIA PRIMERO
Oh Virgen Santísima Señora nuestra, tu sola, aunque pura criatura, fuisteis adornada con la plenitud de los, Dones, de tu divino Esposo, el Espíritu Santo y à tí, te concedió con eminencia, el de Sabiduría, pues en ti descansó la increada que es el Verbo, por los que con la Iglesia te llamamos asiento de la Sabiduría: yo te suplico, Señora, me concedas el favor que te pido en esta novena; y también el precioso don de Sabiduría, para que conociendo a Dios nuestro Señor, y amándole en esta vida consiga gozarle eternamente, Amen.


Pues se ve tan irritada
ya la justicia de Dios,

Virgen Santa de la Bala
ruega Señora por nos.


Cuando el hombre le tiró
á su Mujer el balazo,
por vuestro divino brazo,
la misma, iba la torció,
y a tus, plantas se quedó,
por patrocinio de vos.

Tres veces fuiste rifada,
y en todas tres sucedió
que a este Hospital se inclinó
vuestra Pureza sagrada,
y en elegirlo morada,
se ve el grande amor de vos.

Cuando entraste conducida
en este Hospital Señora,
te mostraste como aurora
dando a una muerta la vida
mostrando que en tu venida
venia el remedio con vos.

Pues Reyna de cielo y tierra,
y abogada sois del Mundo,
y tu nombre sin segundo
a los demonios aterra,
tengan victoria en la guerra
ya los cristianos por vos.

Pues nos hemos alistado
debajo de tu estandarte,
líbranos de Bonaparte
también de todo pecado,
no quedando un obstinado
sin que se convierta a Dios.

Al Pontífice Romano
que entre enemigos se ve,
rogamos, Señora, qué
lo libres de ese tirano;
y defienda vuestra mano
toda la Iglesia de Dios.

Por el Séptimo Fernando,
que es nuestro benigno Rey,
también por toda la grey
pues todos te están amando,
te pedimos suspirando
que los ampares por Dios.

Por nuestro Ilustre Pastor,
y también por su Excelencia,
pedimos a tu clemencia,
que los mires con amor,
que a tanto llega su ardor
que quieren morir por Dios.

Por nuestro Ilustre Pastor,
y también por su Excelencia,
pedimos a tu clemencia,
que los mires con amor,
que á tanto llega su ardor
que quieren morir por Dios.

Gran Señora, es vuestro anhelo
el favorecer al mundo,
pues tu poder sin segundo
á todos les da consuelo,
con grande confianza apelo
y recurrimos a vos.

Lleguemos à merecerte
que seas nuestra intercesora,
Madre dulcísima ahora
y en la hora de nuestra muerte,
para poder ir a verte
en el empíreo con Dios.

Amén Divina María,
Amén estrella del mar,
pues tu hermosura sin par
nos ampara noche y día,
y pues eres norte y guía,
llévanos a ver a Dios.



ORACIÓN A SAN LÁZARO

Gloriosísimo Mártir de Cristo San Lázaro, que habiéndote Dios destinado para
Apóstol y primer Pastor de la Ciudad de Marcella, y en ella consiguió tu ardiente celo convertir a tantas almas a la fe de Jesucristo, y en menos de un año estableciste la Religión cristiana, y no temiendo las amenazas del Procónsul Tirano, toleraste ser despedazado con látigos, atravesado con flechas, y que te cortaran la cabeza, con lo que diste gustoso la vida por la fe de Jesucristo; y pues sé lo mucho que puedes con Dios, te suplico te intereses con su Majestad para que por los ardores que tu cuerpo sintió cuando fue abrasado con las planchas ardiendo que en él te aplicaron, les concedas a los pobres enfermos alivio y tolerancia en sus ardores, salud y gracia a los bienhechores del Hospital, y a todos nosotros la fortaleza necesaria, con la que despreciando los bienes de la tierra, estemos prontos a dar mil vidas antes que faltar a lo que prometimos en el santo Bautismo, que es guardar la fe y creencia de todos los Misterios que nos ha revelado, y por este medio consigamos amarle y servirle en esta vida, para después gozarle en la otra. Amén.


DIA SEGUNDO

Oh Virgen Santísima Señora nuestra que, siendo concebida en gracia desde el momento de tu Purísima Concepción, fué tu divino entendimiento libre de los errores y tinieblas de la ignorancia, y alumbrado con una luz anticipada, con lo que recibiste de tu Divino Esposo el Espíritu Santo el Don de Entendimiento, en grado tan perfecto, que más que todos los Ángeles y hombres entendisteis las palabras de Dios, y penetrasteis los secretos sentidos de la Escritura divina: por lo que te pido me alcances el favor que pretendo y el precioso Don de Entendimiento para que entendiendo las verdades de nuestra Sagrada Religión, viva según ellas me enseñan, y así consiga agradar a Dios en esta vida y gozarle eternamente en tu compañía. Amen.


DIA TERCERO

Oh Virgen Santísima Señora nuestra que habitando en la mente de Dios desde su eternidad, fuisteis desde entonces la primogénita del Padre, y también la Madre del Consejero Cristo Jesús, cuando asistida del Espíritu Santo deliberaste y consultaste el consentir que el hijo de Dios se hiciera hombre en tu purísimo vientre, con lo que seguiste el mejor consejo que fue cumplir la voluntad de Dios quedando llena de este precioso Don y pues por tu intercesión todo se alcanza, te suplico me consigas el favor que te pido y el Don de consejo, para que buscando en todas las cosas la voluntad de Dios, que es lo más acertado, consiga agradarle en esta vida y después gozar le en tu compañía. Amen.


DIA CUARTO

Oh Virgen Santísima Señora nuestra que desde el momento mismo en que fuisteis concebida, tu alma purísima fue adornada con el preciosísimo Don de ciencia, la que manifestasteis en los pasos todos y operaciones de tu santísima vida, huyendo siempre del mal y practicando el bien, obedeciendo a la divina Ley, con lo que en cada instante se aumentaba más en vos este Don celestial y pues conoces lo falta que mi alma está de esta ciencia, te suplico me la alcances de tu Divino Esposo el Espíritu Santo, para que obedeciendo a la Divina Ley, que debe ser la regla y norma de todas mis acciones, huy a del mal, practique el bien, y así consiga el favor que te pido, y agradar a Dios en esta vida y gozarle en la Gloria. Armen.


DIA QUINTO

Oh Virgen Santísima Señora nuestra que prevenida con el Don de fortaleza en una edad tan tierra dejaste la dulce compañía de tus amados padres, y renunciasteis las comodidades de tu casa presentándote en el Templo para dedicarte toda al Señor que te crio, y para prevenir tu corazón para los trabajos, tribulaciones y cruces, que habías de padecer con tanta fortaleza desde el momento en que por nuestro amor se hizo hombre el hijo de Dios en tus purísimas entrañas, hasta que lo sacrificaste en el monte Calvario: por lo que te suplico me alcances de tu divino Esposo el Espíritu Santo el precioso Don de fortaleza, con el que venciendo mis pasiones, y negándome a mí mismo, y tolerando los trabajos que por mis culpas tengo merecidos, consiga el favor que te pido, y agradar a Dios en esta vida para gozar le en la gloria. Amen.

DIA SEXTO

Oh Virgen santísima Señora nuestra que habiéndote escogido el Todo-poderoso para obrar en ti y por ti los más altos misterios de nuestra santa fé, y sagrada religión, y para que trataras tan familiarmente con el Verbo Eterno, tocaras con tus manos, llegaras a tus pechos su humanidad sacrosanta, fué conveniente que el Espíritu Santo te llenase de tanta piedad cuanta pudo caber en una pura criatura, y quanta era necesaria para cumplir los oficios de Madre de Dios, y Madre de los pecadores; por lo que te suplico, me alcances del Espíritu Santo el Don divino de piedad, para que reconociendo a Dios lo respete, adore y reverencie con los verdaderos cultos que son los de nuestra santa religión, con lo que consiga el favor que te pido, y agradar al Señor en esta vida para adorarle en la gloria. Amen.


DIA SEPTIMO

Oh Virgen santísima Señora nuestra, que habiendo encontrado delante de Dios la gracia y precioso Don del divino temor, temiste tanto por tu humildad ser exaltada a la dignidad de Madre de Dios, y reconociendo este beneficio vivió siempre cuidadoso tu corazón en guardar la Ley divina, y de agradar en todas las cosas al Señor único de tu alma, de quien te confesabas esclava: por lo que te suplico me alcances de tu divino esposo el Don de su santo temor, para que atravesado con él mi corazón tema sus altos juicios, y aborrezca y evite toda culpa, más por su infinita bondad, que por su justicia, para que de esta suerte logre en esta vida la misericordia que tiene prometida a los que le temen; el favor que te pido, y la perseverancia final en su gracia, para gozarle en la gloria. Amen.


DIA OCTAVO

Oh Virgen santísima Señora nuestra, Madre fecunda de los gozos espirituales, ¿quién podrá explicar los que sintió tu santísima Alma y dulce corazón en ser Madre de Dios, con la honra de Virgen, pues concibiendo en tu virginal vientre al Unigénito del Padre por obra del Espíritu Santo, pariste sin detrimento de tu pureza virginal, siendo Virgen antes del parto, en el parto y después del parto, por lo que te suplico que por estos singulares gozos que recibisteis de la infinita liberalidad del Todopoderoso, me alcances de Dios nuestro Señor el gozo de una buena conciencia y de un corazón puro y limpio de toda culpa, para que con esto pueda tolerar las tribulaciones y trabajos, que como descendiente de Adán debo padecer en esta vida, y que este sea el camino para alcanzar el remedio que solicito, y después de esta vida entrar en los eternos gozos de la gloria. Amen.


DIA NOVENO

Virgen santísima Señora nuestra, que desde el momento de tu Purísima Concepción fuisteis llena de tanta gracia y paz, cual no se puede concebir, pues
desde entonces descansó en tu alma el divino Espíritu con todos sus Dones, siendo la única que entró en el mundo en paz con Dios y lograsteis la felicidad de tener por nueve meses en tu purísimo Vientre á el Príncipe de la paz y pacificador nuestro, Cristo Jesús: por lo que te suplico me alcances de Dios nuestro Señor el favor que te pido en esta novena, y también la paz de mi espíritu y corazón para con Dios, con mis prójimos, y conmigo mismo, y conservándola en medio de las borrascas; y tentaciones que a cada paso me acometen en el mar tempestuoso de este mundo, con ella consiga la serenidad en la muerte para llevar seguro al puerto de la gloria. Amén.




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