lunes, 19 de octubre de 2020

MES DE OCTUBRE A SANTA TERESA - DÍA DIECINUEVE

 

 

DÍA DÉCIMO NOVENO

DEVOCIÓN QUE TUVO SANTA TERESA A SU SEÑOR Y PADRE SAN JOSÉ

Bien conocida es de todo el mundo la gran devoción que Santa Teresa de Jesús profesó desde los primeros años de su vida al glorioso San José, a quien eligió por Padre, Abogado, Protector y Maestro de su espíritu. Seguramente no ha habido jamás criatura más devotísima del excelso Patriarca que la insigne Virgen avilesa. Repárense todos sus escritos, y en particular el libro de su vida, y en ellos se verá confirmada la verdad que antecede, pues todos ellos están llenos de párrafos en que descubre de modo bien patente su gran devoción por San José, y la fe tan grande que siempre tuvo en su intercesión poderosa. La Santa comprendía perfectamente que San José, en su calidad de Padre nutricio de Jesucristo Nuestro Señor, no tiene necesidad de impetrar en su Sacratísimo Corazón, sino que puede imperar en él, como dice la Iglesia: Non impetrat, sed inperat, y así lo tenía como Abogado de gran valía y el mejor que puede elegirse después de María Santísima. Siempre y con gran fe se encomendaba este bendito Santo, y aconsejaba a todos hicieran lo mismo hallando en él remedio para todas sus necesidades con ms bien de lo que solfa pedirlo, como ella misma lo asegura; agregando que no recuerda haberle pedido cosa alguna que la haya dejado de hacer, y, por el contrario, que son muchísimos los peligros de que la libró, así de alma como de cuerpo; y por último encarga ti todos que, aunque tengan muchos Santos por Abogados, sea siempre el primero el glorioso San José, que alcanza mucho de Dios, como puede probarlo quien dudare de ello, y por experiencia verá el gran bien que se consigue encomendándose a este Santo y teniéndole particular devoción. Prueba inequívoca de la gran devoción de Teresa al Sagrado Esposo de la Virgen Santísima, y la más terminante, es sin duda la de que, a casi todos los monasterios que fundó, puso bajo la advocación de San José. Imitemos a la Santa en esta devoción que tan provechosa es para las almas que aspiran la perfección.

 

OBSEQUIO

Rezar siete Padrenuestros, Avemarías y Gloria Patris en honor de los siete dolores y gozos de San José.

 

MÁXIMA

Aunque tenga muchos Santos por Abogados, séalo en primer lugar el glorioso San José, que él alcanza mucho de Dios.

 

ORACIÓN

Gloriosa Virgen Santa Teresa de Jesús: por la protección que, en toda vuestra vida, y particularmente en la hora de vuestro tránsito a los Cielos, os dispensó el bendito San José, suplicoos me alcancéis de Dios una gran devoción a tan excelso Patriarca, para que, como Vos, pueda merecer su patrocinio así en la vida como en la muerte. Amén.

 



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