sábado, 24 de abril de 2021

NOVENA A LA SANTA CRUZ


NOVENA A LA SANTÍSIMA CRUZ DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

 

ACTO DE CONTRICCIÓN

Misericordiosísimo Dios y Señor mío, yo la más vil de vuestras criaturas, postrado ante vuestro divino acatamiento, y arrepentido de mi mala vida, digo con todas las veras de mi corazón, que me pesa de haberte ofendido solo por ser quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, solo porque sois digno de ser amado y servido. Propongo con vuestra gracia confesar todos mis pecados y nunca más ofenderos. ¡Oh quien siempre os hubiera amado! Pequé Dios mío, ten misericordia de mí.

 

MÚSICA

Sin Cruz no hay gloria alguna,

ni eterno llanto con Cruz,

Santidad y Cruz es una.

No hay timbre ni honor sin Cruz,

Ni Santo sin Cruz alguna.

 

Se besa el suelo diciendo:

Adorámoste, Señor mío Jesucristo y te bendecimos, que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

JACULATORIA

Oh Cruz Santísima, Oh instrumento escogido por la Divina Providencia para obrar en ti los misterios de nuestra redención, yo te venero y reverencio.

 

 

PRIMER MISTERIO

Padre nuestro…

 

En vez de las aves Marías se dice diez veces:

 

L/: Abominable Satanás, poder en mí no tendrás

R/: Porque en el día de la Cruz, dije mil veces: Jesús, Jesús, Jesús, Jesús, Jesús, Jesús, Jesús, Jesús, Jesús, Jesús.

 

Esto se hará de esa forma en los siguientes misterios.

 

MÚSICA

Adorote Cruz bendita,

Rica Joya, Margarita,

Oh dulce y Santo Madreo,

En ti creo y te venero

Pues en ti murió el cordero.

 

 

 

SEGUNDO MISTERIO

Padre nuestro…

Abominable Satanás… (como en el primer misterio)


MÚSICA

Desde el Ara de la Cruz

un Cordero te convida alma,

que, a su imitación, si lograr quieres

la vida, le sigas por su Pasión.

 

 

TERCER MISTERIO

Padre nuestro…

Abominable Satanás… (como en el primer misterio)

 

MÚSICA

Comió del árbol vedado, Adán,

y nos dio la muerte

pero en otro Árbol Sagrado,

nos dio el dulcísimo Amado,

vida, gracia y felicidad.

 

 

CUARTO MISTERIO

Padre nuestro…

Abominable Satanás… (como en el primer misterio)

 

MÚSICA

Si quieres, alma, dar su fruto,

y cual vara florecer,

empeño propio ah de ser,

con la vara de la Cruz,

ir propiamente a Jesús.

 

 

QUINTO MISTERIO

Padre nuestro…

Abominable Satanás… (como en el primer misterio)

 

MÚSICA

Para escapar de la pena,

si quieres no perecer,

y vida eterna te agrada,

acogida has de tener en la Cruz

Arca Sagrada.

 

 

SEXTO MISTERIO

Padre nuestro…

Abominable Satanás… (como en el primer misterio)

 

MÚSICA

Iris de paz es la Cruz,

y la Cruz es el consuelo

del que por la Cruz camina,

y en llevar la Cruz se afina

por esa Cruz sube al cielo.

 

 

SÉPTIMO MISTERIO

Padre nuestro…

Abominable Satanás… (como en el primer misterio)

 

MÚSICA

Báculo fuerte y seguro es la Cruz,

alma querida, aquel resignado

solo atiende, solo mira,

seguir con ella su amado.

 

OCTAVO MISTERIO

Padre nuestro…

Abominable Satanás… (como en el primer misterio)

 

MÚSICA

Del cristiano pueblo, la Cruz es honor,

es señal dulce y divina,

y del infierno terror,

Tal es Cruz y suaviza´

de la penitencia el horror.

 

 

NOVENO MISTERIO

Padre nuestro…

Abominable Satanás… (como en el primer misterio)

 

MÚSICA

Por la escala de la Cruz

al cielo subir pretendes,

que es la escala de Jacob,

según Agustín entiende,

ese madero sagrado.

 

 

DÉCIMO MISTERIO

Padre nuestro…

Abominable Satanás… (como en el primer misterio)

 

MÚSICA

Jesús para librarte de Cruz,

muertes escogió,

oh que fineza, que amor

quien es de la vida autor,

su vida por ti la dio.

 

 

Ahora se rezan un Padre nuestro y las tres Aves Marías de la forma siguiente:

 

-Por el Poder y la Gloria que el Padre Eterno dio a María Santísima, su predilecta Hija, Virgen Purísima antes del parto, avívanos Señora la virtud de la Fé: Ave María.

 

-Por la Sabiduría y Virtud con que el Hijo de Dios ilustró el alma de su Santísima Madre, Señora nuestra, Virgen Purísima en el parto, aliéntanos Señora, la virtud de la Esperanza: Ave María.

 

-Por el amor con que el Espíritu Santo inflamó el corazón amantísimo de su amadísima esposa, Nuestra Señora, Virgen Purísima después del parto, enciéndenos Señora, la virtud de la Caridad: Ave María.

 

-Dios te Salve María Santísima, Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad, Dios te sale María Santísima, concebida sin mancha de pecado original, Dios te Salve Castísimo San José.

 

MÚSICA

Adórote Santa Cruz,

Puesta en el monte Calvario,

Pues en ti se puso a Jesús,

para darnos eterna luz

y librarnos del contrario.

 

Se reza la Salve y luego las siguientes:

 

 

PRECES A LA SANTA CRUZ

 

Señor, ten piedad de nosotros R/: Ten piedad de nosotros

Cristo, ten piedad de nosotros

Señor, ten piedad de nosotros

 

Cristo óyenos

Cristo escúchanos

 

Dios Padre Creador del Cielo

Dios Hijo Redentor del Mundo

Dios Espíritu Santo

Santísima Trinidad que eres un solo Dios

 

Cruz Santa R/: Por ella Señor, líbranos de todo mal

Cruz Digna.

Cruz Preciosa.

Cruz Peregrina.

Cruz admirable.

Cruz enriquecida con el tesoro de la Sangre de Jesucristo.

Arca Soberana mejor que la de Noé.

Arca Fuerte contra las astucias del demonio.

Arca Santa en que se salvó el género humano del diluvio de las culpas.

Vara mejor que la de Aarón, que sembrada en la tierra nos dio fruto de Eterna Vida.

Vara del mejor Moisés, Cristo, con que obró tantos prodigios.

Llave Preciosa con que se nos abrieron las puertas de los cielos.

Escala firme para subir al cielo.

Señal y Divisa del Cristiano pueblo.

Insigne defensa contra los enemigos.

Árbol Eternal plantado en medio del Paraíso

Árbol Fecundo del cual sus semillas producen Santos.

Altar donde se celebró el sacrificio más agradable ante el Divino Acatamiento.

Instrumento escogido del Eterno para celebrar en ti el sacrificio del Cordero Inmaculado.

Supremo Remedio de los males.

Instrumento de Paz entre Dios y los hombres.

Báculo fuerte y seguro con que se sostiene nuestra fé.

Fuego en que se consumió el sacrificio del obediente Isaac, Jesús.

Madero Santo, que echado en las amargas aguas del Marat, las convirtió en dulces.

Terror del Infierno

Medio por el que nos vino la filiación de Hijos de María.

 

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Perdonadnos Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Escúchanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Ten piedad de nosotros.

 

L/: Jesucristo fue obediente hasta la muerte

R/: Y muerte de Cruz por salvarnos.

 

SALUTACIÓN A LA SANTA CRUZ

Salúdote Arca Soberana, mejor que aquella que por mandato de Dios, fabricó el patriarca Noé para que el y los suyos se libraran de la común plaga del diluvio, en la cual el linaje humano se reparó de la común perdida y de la indignación de Dios. Oh Santísima Cruz, Oh excelentísimo Leño en el cual fuimos todos los hijos de Adán, libres de la mayor plaga, que es el cautiverio del demonio, y redimidos de la culpa, yo humildemente postrado, te venero y reverencio con profunda humildad, pido a Dios nuestro Señor, se digne darnos su gracia, para que, asiduos a ti, Arca Sagrada, podamos navegar por el hondo y borrascoso mar de este mundo, sin zozobras, y arribar al puerto seguro de la Gloria. Amén.

 

OFRECIMIENTO

Eterno Dios, Creador de todas las cosas y Padre Misericordiosísimo, nosotros indignos siervos tuyos, te ofrecemos humildemente este santo rosario, en memoria de aquel sacrificio que se celebró en el Leño de la Cruz, rogándote, poderosísimo Señor, que por ese mismo Santo Leño, seamos librados de nuestros enemigos visibles e invisibles, de todas las tentaciones, especialmente las que son contra la fé, esperanza y caridad, que seamos humildes y mansos de corazón, para que perseverando en vuestra santidad y gracia, podamos imitar a vuestro dilectísimo Hijo, que murió por nosotros en ese santo Madero, después de haberme sujetado a las mayores pruebas e ignominias, a si mismo, os suplicamos que por el sacrificio que se consumó en él, deis libertad a la Iglesia Universal y al Pontífice que la gobierna, paz y unión entre los príncipes Cristianos, Victoria contra los infieles y herejes, y conversión de ellos al gremio de la Santa Iglesia, que contritos abracen a tu Cruz los pecadores endurecidos, que deis a las almas del Purgatorio el descanso eterno, y que todos merezcamos lograr los frutos que nos consiguió ese Santo Árbol de la Cruz, muriendo en el nuestro amantísimo Redentor Jesús, para que llevando la vida con santa resignación, la Cruz de nuestro estado, muramos en vuestra gracia y consigamos gozaros eternamente en la Gloria. Amén.

 

ORACIÓN

¡Oh Santísima Cruz! ¡Oh inocente y piadoso cordero! ¡Oh pena grave y cruel! ¡Oh pobreza de Cristo mi Redentor! ¡Oh llagas muy lastimadas! ¡Oh corazón traspasado! ¡Oh sangre de Cristo derramada! ¡Oh muerte de Cristo amarga! ¡Oh dignidad de mi Dios, digna de ser reverenciada! Ayúdame, Señor, para alcanzar la vida eterna en la hora de mi muerte. Amén.

viernes, 23 de abril de 2021

SIETE DE MES A NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES


DEVOCIÓN PARA EL DÍA SIETE DE CADA MES EN MEMORIA Y HONRA DE LOS DOLORES DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, NUESTRA SEÑORA AL PIE DE LA CRUZ

Reimpreso en el Colegio Real de San Ignacio de Puebla

año de 1766

Este día se ha de confesarse y comulgar, después de esto, bien en la Iglesia o en la casa, se rezará lo siguiente:


ACTO DE CONTRICIÓN

Amorosísimo Dios y Señor mío, que por sola tu bondad, me sacaste de este mísero esto de la nada, y me criaste a tu imagen y semejanza, sin haberme menester, que me diste un Ángel custodio y protector, que me inspirase lo bueno, y corrigiese lo malo, que me hiciste partícipe de los Tesoros y Sacramentos de la Iglesia, donde solo ay salvación, que lavaste la lepra de mis pecados con las fuentes de tu Sangre, que me has conservado por tantos y tan extraños caminos, que no los puede alcanzar la más perspicaz consideración. Todas las criaturas me dan testimonio de que sois mi Dios, que sois mi Padre, mi Rey, y mi Criador. Asísteme Señor, por los méritos de tu Dolorosa Madre, para que llore amargamente el abismo de mis culpas, haz que se rompa mi corazón de dolor y sentimiento, y que mis entrañas se rasguen de pesar al ver los inmensos beneficios que me has hecho y las ingratitudes con lo que he correspondido, para que, así logre por las espinas de la verdadera penitencia, las flores que nunca se marchitan en la vida eterna y la patria celestial. Amén.

 

ORACIÓN PRIMERA

Oh tiernísima Virgen y Madre, que en un solo día, padeciste más que cuanto han padecido y padecerán en sus cuerpos, los Santos Mártires desde el principio del mundo hasta su fin, desde Abel hasta el último que atormentase el Anticristo, probando con la más fina piedra de toque, que es la paciencia, los quilates de tu amor: Ruégote Señora, que pues padeciste por nosotros los trances más arduos y dificultosos, en el último trance de mi vida, alcances gracia singular para ir a verte al cielo, llena de Gracia, y Coronada con la más incomparable gloria. Amén.

Aquí se rezan siete Salves.

 

ORACIÓN SEGUNDA

Oh Madre la más afligida de todas las madres del mundo, viendo despedazado y muerto al mejor Hijo de los hombres, Cristo Jesús, creciendo tu dolor al tanto de la inocencia del Paciente, de lo vivo de tu entendimiento, de la fineza de tu voluntad, y de la crueldad y tiranía de los sayones: Suplícote Dolorosísima Reina y Madre mía, presentes tus agudísimos tormentos ante el acatamiento de vuestro Sacratísimo Hijo, mi Redentor, para que me alcances perfecta y verdadera contrición de mis culpas a la hora de mi muerte, y mediante esta se me parta el corazón de dolor, con el cual conseguiré el eterno gozo de irte a besar los pies, y acompañarte en las delicias eternas de la Gloria. Amén.

Aquí se rezan siete Aves Marías y Glorias, y la siguiente:

 

ORACIÓN

¡Oh Dulcísima María, Madre de Misericordia! ¡Oh dulce esperanza de los pecadores! ¡Oh eficaz atractivo de nuestra voluntad! ¡Oh María ¡Oh Reina! ¡Oh Señora! ¡Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos! Recibe estas siete aves Marías, en memoria de tus dolores santísimos, y por ellos te pido que, en el trance y agonía de mi muerte, cuando, ya viciados los  sentidos, ya turbadas las potencias, ya quebrantados los ojos, ya perdida el habla, ya levantado el pecho, ya postradas las fuerzas y cubierto el rostro con el sudor de la muerte, me halle luchando con el terrible final parasismo, cercado de enemigos innumerables que procuran mi eterna condenación y esperan que salga mi alma para acusarla de tantas culpas que eh cometido, ante el tribunal de Dios, allí, querida de mi alma, allí, única esperanza mía, allí, poderosísima Madre de los Dolores, allí amorosísima Reina, allí, vigilantisima Pastora, allí, María, (Oh, que dulce nombre) allí, María, ampárame, allí defiéndeme, allí asísteme como Pastora a sus ovejas, como madre a sus hijos, como reina a sus humildes vasallos, aquel es el punto de donde depende la salvación o condenación eterna, aquel es el horizonte que divide el tiempo de la eternidad, aqueo que es el instante en que se pronuncia la fatal sentencia que ha de durar para siempre, pues si me faltas entonces ¡dulcísima abogada mía! Si me fallas entonces, ¿Qué será de mi alma cuando cuantas culpas eh cometido? No me dejes en aquel peligro, no te retires en aquel trance, acuérdate que, si Dios te eligió para madre suya, fue para que fueses medianera entre Dios y los hombres, y por lo tanto debes ampararme en aquella hora, y porque entonces podre no tener fuerzas ni sentidos para llamarte, desde ahora como si ya estuviera en la última agonía, te llamo, desde ahora te invoco, y desde ahora me acojo a tu poderosa intercesión. A la sombra de tu amparo me pongo para liberarme de los merecidos rigores del Sol de justicia, Cristo, y desde ahora, como si yo agonizara, invoco tu dulcísimo y Santísimo Nombre, y esto que ahora digo le guardo para aquella: María, María, querida de mi alma, consuelo de mi corazón, en tus manos encomiendo mi espíritu, para que por ellas pase al tribunal de Dios, donde intercedas por mi alma pecadora. En ti pongo mi esperanza, en ti confío, en ti espero. Yo, ya voy a expirar, misericordia, madre del alma, misericordia, misericordia, misericordia. Amén.

 

 

DEPRECACIÓN FINAL

Lleno de confianza y fe,

Vengo a tus plantas, Señora,

Que, aunque alma soy pecadora,

Eres mi madre, y bien sé,

Que consuelas al que llora.

 

Por eso te busco a ti,

Para que calmes mi pena,

Porque eres, María, tan buena,

Que te dolerás de mí,

Tu que de gracias estas llena.

 

Si a ti mis ojos levanto,

Si dolorosa te miro,

De mi alma sale un suspiro,

Y me arranca tierno llanto,

Ese tu sufrir que miro.

 

Y me colma de la ventura.

La dulcísima esperanza,

De que su remedio alcanza

Quien te invoca en su amargura,

Quien te pide en su confianza.

 

Que hagas de mi compasión,

Te pido, pues, madre mía,

Que remedies, María,

Mis penas y mi aflicción,

De tu hijo por la agonía.

 

Por su sangre, que vertida

Fue en el Gólgota sangriento,

Por su heroico sufrimiento,

Mira madre, condolida,

Las miserias que lamento.

 

Por las tres necesidades

Mayores que padeciste,

Después que examine viste

Por mis atroces maldades

Al hijo que al mundo diste.

 

Por tu horrible desconsuelo,

Por tu amarga soledad,

Por tanta calamidad,

Como en ti aglomeró el cielo,

¡María!... ten piedad de mí.

 

Si invoco tu santo nombre,

Si como a Madre te llamo,

Si en mi pesar a ti clamo,

Predilecta del Dios hombre

¿Atenderás mi reclamo?

 

Si lo atenderás, Señora,

Y cambiara en alegría,

La aflicción y pena mía,

Porque eres la protectora,

De todo el que en ti confía.

 

Me voy y en tus manos dejo

Mi suerte y mi vida entregada,

Llevándome, Madre amada,

No el pesar de que me quejo

Sino mi alma consolada.

 

 


 

NOVENA AL LEPROSO SAN LÁZARO


NOVENA DEL DICHOSO MENDIGO, BIENAVENTURADO POBRE Y PATRÓN DE LOS POBRES SAN LÁZARO 

ESPECIAL ABOGADO CONTRA LA PENOSA ENFERMEDAD DE LA LEPRA

 

Compuesta por D. Antonio Butín y Buruela, Clérigo Presbítero Domiciliario de este Obispado de Puebla

 

Reimpresa en Puebla de los Ángeles, por los Herederos de la Viuda de Miguel de Ortega, en el Portal de las Flores

Año de 1774

 

AL LECTOR

Lector mío, si la buena disposición en basa y fundamento de las virtudes todas, según el Apóstol San Pablo, necesario es que limpiemos nuestras conciencias, llegando a la franca mesa del altar, para hacer con debida disposición este santo ejercicio y novena al glorioso San Lázaro, para conseguir especial patrocinio por su intercesión con Dios nuestro Señor. Y si Lázaro quiere decir: Para ayudar, a Lázaro principalmente debemos invocar con continuas súplicas y ruegos para nuestras ayudas, y es así, porque con sus ejemplos admirables, está siempre pronto a ayudarnos con su patrocinio; por lo cual se ha dispuesto esta novena, que puede hacer cada uno en cualquier tiempo del año, y al comenzarla, se confesará y comulgará en honor del Santo. Hecho el acto de contrición fervorosamente, dirás la oración preparatoria, luego se rezarán tres Padres nuestros, Aves Marías y Gloria, a la Santísima Trinidad, y a la desnudez, dolores y necesidades que padeció su segunda persona en su benditísima Pasión, la oración del santo, que solo se varía todos los días, y hecha la petición, finalizará todos con la oración, observando este método en toda la novena.

 

 

L/: Abrid, Señor mis labios.

R/: Para bendecir vuestro Santísimo Nombre y el de vuestro querido siervo San Lázaro, limpiad mi corazón, inflamad mi voluntad para que con toda la devoción haga esta novena, y merezca ser oído ante vuestro Divino Acatamiento, por los méritos de vuestro querido siervo. Amén.

 

 

ACTO DE CONTRICIÓN

Dulcísimo Jesús de mi alma, Clementísimo Señor, Padre amorosísimo y Eterno amante mío, a mí me pesa sobre todo pesar, y de todo corazón haberos ofendido, por ser vos quien sois, porque os amo sobre todas las cosas, y porque sois Hijo de la Virgen María: Yo propongo con toda resolución, enmendar mi vida, confesándome y satisfaciendo por mis pecados según mi obligación, así Señor, confiado en vuestro favor y gracia, espero que me habéis de perdonar por los méritos de vuestra preciosísima Sangre. Amén.

 

 

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Señor mío Jesucristo, Dueño de mi alma, que te dignaste padecer tantas afrentas hasta morir en una Cruz por la Redención del Linaje Humano: Postrado humildemente a tus pies, te suplico hagas aceptable ante tu divino acatamiento mis obsequios, para que, con tus méritos, y los de tu querido siervo San Lázaro, se los presentará a tu Eterno Padre, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

 

Se rezarán tres Padres nuestros, Aves Marías y Gloria, a la Santísima Trinidad y luego la siguiente:

 

 

DÍA PRIMERO

ORACIÓN

Pacientísimo santo mío San Lázaro, que sufriste con tanta paciencia la extrema necesidad de tu sustento corporal, padeciendo terribles hambres y sed: Yo te suplico que, por ella, me concedas resignación en las adversidades de esta vida, para que, alcanzando victoria de ellas, merezca en la otra, coronarme con la inmarcesible corona de la Gloria. Amén.

 

Aquí se hace la petición y luego lo siguiente:

 

 

ORACIÓN FINAL

Inmenso y Eterno Dios, Trino y Uno, yo os adoro y reverencio con todo mi corazón, y conociendo mi indignidad, omisión y tibieza, interpongo los méritos de vuestro muy querido siervo San Lázaro, para alcanzar lo que pido en esta novena, si es de vuestro agrado y bien de mi alma. También os suplico, miréis con benignidad a los Príncipes Cristianos, poniendo entre ellos paz, a vuestra Santa Iglesia aumento en sus fieles, y reduciendo a los infieles y paganos a nuestra fé, a las Almas del Purgatorio aliviando sus penas, y a los pecadores trayéndolos a verdadera penitencia de sus pecados, para que, detestados estos, consigan vuestra gracia, y caminen seguros a vuestra gloria. Amén.

 


DÍA SEGUNDO

ORACIÓN

Dolorosísimo Santo mío San Lázaro, que todo llagado de lepra, padeciste indecibles tormentos, fatigas y dolores de tan penosa enfermedad, son hallar en lo humano lenitivo a tanto padecer: Concédeme Santo mío, por tu admirable tolerancia, que sufra yo las fatigas corporales, para que limpia mi alma de la lepra de los vicios, consiga la eterna salud de la Bienaventuranza. Amén.

 

 

DÍA TERCERO

ORACIÓN

¡Oh Querido Santo mío San Lázaro! que solitario entre tus aflicciones, padeciste tal desamparo, que aun de los mismos interesados en tu prosapia, experimentaste ultrajes y menosprecios: Yo te ruego Santo mío, me concedas verdadera humildad de corazón, para que, imitándote en el abatimiento y desprecio del mundo, merezca conseguir tu admirable compañía en el cielo. Amén.

 

 

DÍA CUARTO

ORACIÓN

Patrón de los Pobres, bienaventurado San Lázaro, que, hollado y abatido de los mundanos, yacías a las puertas del rico avariento, aumentando tu dolor y desdicha con los improperios de su poder, rabia y ostentación: Yo te suplico, me concedas un espíritu como el tuyo, para que no me congojen las flaquezas de mis prójimos, sino que, cerrando mi corazón a sus iras, consiga, como tú, hallar abiertas en mi tránsito las puertas eternales de la Jerusalén Triunfante. Amén.

 

 

DÍA QUINTO

ORACIÓN

Amabilísimo Santo mío San Lázaro, que continuando la mendiguez de tu vida miserable (a los ojos de los hombre) sufriste la indignación de aquel avaro rico, que a tu suma mansedumbre mandó soltar los enfurecidos mastines, para que maltratasen tus carnes, los cuales, mitigando su orgullo, se rindieron a tu presencia: Yo te ruego me concedas que sea libre en esta transitoria y deleznable vida, de los mastines infernales, para que humilladas sus servicies a tu mandato, pueda caminar seguro a las eternas moradas de la Gloria. Amén.

 

 

SEXTO DÍA

ORACIÓN

Amado Santo mío San Lázaro, que para expresar tu pena y aliviar tu aflicción, no tuviste mas amparo que recurrir a el que lo es de los pobres, Dios nuestro Señor, por no haber quien atendiese a tus lastimables tormentos: Yo te suplico Santo mío, me alcances del mismo Señor, un nuevo inmaculado Corazón, que, resistiendo a toda tentación, experimente el desamparo de los vicios, y consiga el único y verdadero de la gloria. Amén.

 

 

SÉPTIMO DÍA

ORACIÓN

Querido Santo mío San Lázaro, que sin la luz de la fé, ni esperanza en la Resurrección de la carne (por oscuridad en aquellos tiempos, hasta declararse con la feliz venida de nuestro Salvador) fuiste muralla contra toda tentación, y vigilante atalaya del cumplimiento de tus obligaciones, por cuya razón mereciste el glorioso timbre de Bienaventurado, y pues la fé es asilo a los Cristianos en sus trabajos, te suplico que fortificada esta, mude yo mis yerros en los dichosos aciertos de la Divina Ley, para que observándola en esta vida, merezca ser ciudadano del Reino de la Gloria. Amén.

 

 

DÍA OCTAVO

ORACIÓN

Amabilísimo Santo mío, que habiendo llegado los quilates de tu continuo padecer a tan extremo, con admirable paciencia, abatimiento y humildad, sufriste que el malvado vulgo manchase tu honor, infamándote y asegurándote ser digno merecedor de desnudez, hambres y afrentas por tus maldades y culpas: ¡Oh Santo mío! haz que yo proteste desechar las vanidades del mundo, apeteciendo el menosprecio de él, y aumentando las virtudes, para que, con este medio, consiga el fin último para que fui criado. Amén.

 

 

DÍA NOVENO

ORACIÓN

Dichoso mendigo y bienaventurado Pobre, querido mío San Lázaro, que concluyendo con tu preciosa muerte la trabajosa temporal vida, conseguiste la eterna y mereciste el premio de tus imponderables fatigas, tormentos y aflicciones, ser llevado por misterio de los Ángeles al seno de Abrahán, en donde entonces eran depositadas las almas santas, y por último ser colocado en la Gloria, en la infinitamente admirable y sin comparación deleitable presencia de Dios: Concédeme Santo mío, que me desnude hoy de toda pasión propia, para que viviendo en gracia, muera al mundo, consiga habitar en tu compañía en el empíreo, donde alabe a Dios Trino y Uno, por todos los siglos de los siglos. Amén.

 

 


 

jueves, 22 de abril de 2021

QUINARIO A LAS SANTAS LLAGAS DE SANTA CATALINA DE SIENA


QUINARIO

O DEVOCIÓN DE CINCO DÍAS EN HONOR DE LAS CINCO LLAGAS QUE EL REDENTOR DEL MUNDO IMPRIMIÓ EN EL CUERPO DE SU AMADA ESPOSA LA SERÁFICA Y CÁNDIDA

 

VIRGEN SANTA CATALINA DE SIENA

DE LA TERCERA ORDEN DE PREDICADORES

 

A DEVOCIÓN DE UN RELIGIOSO DE LA MISMA SAGRADA ORDEN

 

Con licencia

Impreso en la Puebla de los Ángeles, en la oficina de D. Pedro de la Rosa

Año de 1793

 

ADVERTENCIAS

Aunque se puede hacer en cualquier tiempo del año, pues siempre necesitamos el favor de los santos, y para alcanzar una contrición verdadera de la Santa Madre Catalina, quien, sin injuria de los demás, gozó de singular patrocinio para alcanzar por su medio esta gracia, más por cuanto la Religión de Predicadores celebra sus Llagas el día Primero de Abril, será muy acertado comenzar esta devoción el día veintisiete de marzo. Y cuanto las fuentes del Salvador se nos comunican en los sacramentos, y en especial en el Augustísimo de la Eucaristía, será muy del caso recibirla devotamente el primero y el último día, o en el que se celebran las Llagas. También será conveniente en estos días, leer algún capítulo de la Vida de esta gran Santa. Y supuesto que el fin de este devocionario se pone la utilidad de la meditación de los dolores de Jesús, te encargo que en los días del Quinario y Llagas, lo practiques con mayor empeño. Mira en esto, como en todo lo demás que quisiere practicar tu fervor y devoción (a la que no quiero poner límites ni medida) sigue el dictamen de tu confesor, a quien te encargo mucho des cuenta hasta de lo más mínimo. Esto supuesto, la devoción se practicará como se sigue:

 

ACTO DE CONTRICIÓN

Señor mío Jesucristo, crucificado y herido por mi amor, que con esas cinco preciosísimas Llagas de tus pies, manos y costado, pusiste en tierra (mejor que David a Goliat con las cinco piedras) el gigante fiero del pecado, que es el único mal que debemos aborrecer los que conocemos cuanto te costó exterminarlo del mundo. Esas mismas Llagas, Jesús mío, dan confianza a un alma tan cargada de pecados como la mía, a llegar con el deseo de gustar las aguas saludables que manan de esas fuentes preciosísimas. ¿Cómo negaréis el perdón a un alma por quien diste la vida y expendiste el precio todo de tu Sangre? ¿O que utilidad tendrá esta para mi si bajo a los abismos? No Señor, no ha se ser así, sino que intercediendo esa Divina Sangre, que clama mejor que la de Abel, he de lograr el beneficio de una gracia eficaz para arrepentirme de todas mis culpas, como me arrepiento, y para enmendarme, como lo propongo, fiado en tu gracia santísima. Rómpase este mi corazón de dolor de haberte ofendido, caiga muerto a tus pies antes de que vuelva a ofenderte. No me negarás esta gracia, pues piadosamente creo ruega por mí, mi Abogada y Protectora Santa Catalina de Siena, a quien hiciste en esta vida, participante de tus Llagas y Corazón y en la eterna has coronado de gloria. Amén.

 

DÍA PRIMERO

ORACIÓN

Divino Verbo humanado, cuyas misericordias no tienen número, y cuya bondad no puede dejar de comunicarse, y por eso no contento con venir al mundo con conversar con los hombres, hecho uno de ellos, quisiste se abriesen en tu Santísimo Cuerpo cinco fuentes principales, para derramar por ellas el precioso bálsamo de tu Sangre para nuestra salud. Yo alabo tu misericordia, y con la mayor veneración, adoro y reverencio la Llaga Santísima de tu Pie Izquierdo, te doy gracias por haberla padecido por mi amor, y te ofrezco los méritos de mi querida Madre y Protectora Santa Catalina, a quien, por asemejarla a ti, señalaste con una Llaga en su pie izquierdo, comunicándole tanto tu piedad y misericordia, que la traían siempre inquieta en las miserias de sus prójimos, y te suplico por este favor y sus elevados méritos, infundas en nosotros un continuo recuerdo de lo que padeciste por nuestro bien, y, una propensión grande a favorecer a los desvalidos, juntamente el favor que pido en este Quinario, si es para tu mayor gloria y bien de mi alma. Amén.

Aquí se rezan cinco Padres nuestros, Aves Marías y Glorias en honor de las cinco Llagas, se hará la petición y luego la siguiente:

 

 

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Amantísimo Dueño mío, colgado de uno de tus duros clavos, y pendiente por tres horas en la Cruz por la Redención del mundo: yo considero vuestro Santísimo Cuerpo como el mejor paraíso de donde salen cinco Fuentes que riegan con abundancia todo el mundo, y alegran la ciudad de Dios, pues por medio de estos sacratísimos raudales se reparan las quiebras, de que no estuvo libre el cielo. No permitas Señor, que tanta Sangre se derramada se inutilice en mi alma por culpa mía, acuérdate que esos clavos y lanza abrieron la puerta del cielo al ladrón feliz, y así no la cierres a este pobre pecador, que por afecto y devoción a tus Llagas Sacratísimas practica esta devoción en honor tuyo y de tu aceptísima Virgen y Madre mía Santa Catalina, a quien señalaste con los sellos de la Redención, para darnos motivos de confianza, pues a quien tanto amáis, nada negaréis. Concédenos pues, por los méritos de tu Pasión y Muerte, y los de mi querida Madre, aquello sin lo cual no podemos ser felices, que es una perfecta conformidad contigo, que eres imagen del Padre, y que sean nuestras palabras y obras tales, que quien viere nuestra conducta, entienda luego que somos discípulos tuyos, este será el complemento de tus misericordias, que cantaremos eternamente en la Gloria. Amén.

 Aquí se reza un Creso al Corazón de Jesús, y se concluye con la siguiente:  

 

 

ORACIÓN FINAL

¡Oh que felicidad la tuya Madre mía amantísima, que mereciste que tu dulce esposo Jesús, quitándote antes tu propio corazón, te diese el suyo! Porque si, como dice el mismo Señor, del corazón salen todos los pecados que manchan al hombre, teniendo tu un Corazón Divino ¿Qué podía producir sino santidad, pureza, y una facilidad natural para obrar bien? De suerte, que no sentirías repugnancia, sino una tal inclinación a todo lo bueno, que por necesidad habías de resistir a todo lo malo. Con mucha instancia, pedías desde luego, como David al Señor, te diese un corazón limpio, y su Majestad, que adelanta las peticiones de los suyos, te concedió el Corazón más puro y limpio que podía hallarse en cielo y tierra. ¡Oh Corazón de Jesús en Catalina! ¡Oh feliz Catalina hecha dueña del Corazón de Jesús! ¿Qué puedes pedir a este Señor que se demore en concedértelo, pues eres dueña de su Corazón? Yo creo que aquel deseo del bien de los prójimos, que ardía en tu pecho mientras vivías, lejos de apagarse, antes se ha encendido más en la bienaventuranza, ya sabes que estamos en este destierro, cercados de enemigos, que no pretenden otra cosa que robarnos el verdadero bien, que es Dios. ¿Y ese tu grande y piadoso Corazón podrá sufrir que padezcamos esta quiebra tan lamentable? No puedo creerlo de tu piedad, antes confío con todas veras, nos has de alcanzar un corazón de hijos de Dios, para que, despreciando todo lo terreno, solo aspiremos a lo celestial, y así, uniéndonos al Señor en esta vida por gracia, le gocemos en la Gloria. Amén.

 

 

DÍA SEGUNDO

ORACIÓN

Divino Verbo humanado, Sabiduría del Padre, que conociendo había pecado el hombre por el apetito de ciencia, quisiste por ti mismo enseñarle la verdadera Sabiduría, que consiste en saber servir al Autor de la vida, y para abrirle las puertas a este conocimiento, determinaste se abriesen cinco en tu Santísimo Cuerpo. Yo alabo tu infinita sabiduría, y con la mayor veneración adoro y reverencio la Llaga Santísima de tu Pie Derecho, te doy las gracias por haberla padecido por mi amor, y te ofrezco los méritos de mi querida Santa Catalina, a quien señalaste con una Llaga en su pie derecho, y te comunicaste tanto, que por ti mismo le enseñaste las letras, y diste tanta sabiduría, que sin estudio humano, resolvía las más elevadas dificultades de la Teología, y te suplico por este favor y por sus elevados méritos, infundas en nosotros un continuo recuerdo de lo que padeciste por nuestro bien, y aquella ciencia con que conozcamos a ti, que eres la fuente de toda la felicidad, y a nosotros, que somos abismos de miserias, y juntamente el favor que te pido en este Quinario, si es para tu mayor gloria y bien de mi alma. Amén.

 

 

DÍA TERCERO

ORACIÓN

Divino Verbo humanado, Fuente y manantial de toda gracia, que, porque el hombre recobrase lo que había perdido, bajaste del cielo a la tierra, y pagaste más del precio que debía, derramando tu preciosísima Sangre, especialmente por tus Sacratísimas Llagas, que no son otra cosa que raudales de gracia. Yo alabo tu grande dignación, y con la mayor veneración, adoro y reverencio la Llaga Santísima de tu Mano Izquierda, te doy las gracias por haberla padecido por mi amor, y te ofrezco los méritos de mi querida Madre y Protectora Santa Catalina de Siena, a quien señalaste con una llaga en su mano izquierda, e hiciste enamorarse tanto de las almas graciosas a tus ojos (manifestándole una que gozaba esta felicidad) que de buena gana padecería todos los tormentos, aún de la otra vida, con tal que todos gozasen de tu gracia, y te suplico por este favor, y por sus elevados méritos, infundas en nosotros un continuo recuerdo de lo que padeciste por nuestro bien, y un conocimiento claro de lo que vale la gracia, para que de tal modo la apreciemos, que por no perderla ni un momento, pasemos gustosos por todos los tormentos, y juntamente el favor que te pido en este Quinario, si es para tu mayor gloria y bien de mi alma. Amén.

 

 

DÍA CUARTO

ORACIÓN

Divino Verbo humanado, que por la gran caridad con que perpetuamente nos amaste, bajaste del cielo a la tierra a tomar carne humana, y recibiste en ella cinco Llagas causadas más del amor que de los clavos y la lanza. Yo alabo tu inmensa Caridad, y con la mayor veneración, adoro y reverencio la Llaga Santísima de tu Mano Derecha, te doy las gracias por haberlas padecido por mi amor, y te ofrezco los méritos de mi querida Madre y Protectora mía Santa Catalina, a quien señalaste con una llaga en su mano derecha, y llenaste de tanta caridad y celo de la salud de los hombres, que estando ya en la bienaventuranza, bajó otra vez a este mundo, y estuvo en el algún tiempo, por entender en la salvación de las almas, y te suplico por este favor, y sus elevados méritos, infundas en nosotros, un continuo recuerdo de lo que padeciste por nuestro bien, y un tan noble celo de la salud de nuestros hermanos, que con obras y palabras, procuremos que todos busquen a ti solo, que eres el verdadero bien, y juntamente el favor que te pido en este Quinario, si es para tu mayor gloria y bien de mi alma. Amén.

 

 

DÍA QUINTO Y ÚLTIMO

ORACIÓN

Divino Verbo humanado, Fuente perenne de vida, que por darnos la que habíamos perdido por el pecado, perdiste la tuya en la Cruz, verificándose lo que habías prometido cuando dijiste: Yo vine para que tengan vida, y vida en abundancia; y no contento con las Llagas que habían abierto los clavos, quisiste que después de muerto se abriese una puerta de vida en tu Santísimo Costado, para que pudiésemos entrar a registrar tu amante Corazón. Yo alabo tu infinita bondad, y con la mayor veneración, adoro y reverencio la Llaga Santísima de tu Costado, te doy las gracias por haberla recibido por mi amor, y te ofrezco los méritos de mi querida Madre y Protectoras Santa Catalina, a quien señalaste con una llaga en su lado izquierdo, y quisiste en su fervorosa oración, diese la vida a muchos, que ya parecían estar abandonados de tu bondad, y te suplico por este favor, y por sus elevados méritos, infundas en nosotros un continuo recuerdo de lo que padeciste por nuestro bien, y amor legítimo a la verdadera vida, que nos haga abandonar los consuelos de esta presente y miserable, y juntamente el favor que te pido en este Quinario, si es para tu mayor gloria y bien de mi alma. Amén. 


 

ANOTACIONES

Al hablar sobre la piedad popular, es referirnos a aquellas devociones que antaño se hacían en nuestros pueblos y nuestras casas, cuando se...