martes, 4 de mayo de 2021

DEVOCIÓN COTIDIANA AL ALMA DE MARÍA SANTÍSIMA


 

TIERNA Y AFECTUOSA DEVOCIÓN COTIDIANA

EN OBSEQUIO

DEL ALMA DE MARÍA SANTÍSIMA, NUESTRA SEÑORA

Compuesto por D. José Mario Zelar e Hidalgo, clérigo presbítero del Arzobispado de México, y natural de la Ciudad de Querétaro.

Sacada a la luz a devoción de una señora del Real Colegio de Santa Rosa de Viterbo, de la Ciudad de Querétaro.

Reimpresa en Guadalajara, en la oficina de la Viuda de Romiro.

Año de 1825

 

MODO

Puestos de rodillas delante de alguna imagen de María Santísima, se hará lo siguiente:

 

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.

 

ACTO DE CONTRICIÓN

¡Oh Dios y Señor Omnipotente! Criador y Redentor de mi alma, Padre y dueño de mi corazón, a quien tanto eh ofendido sin disculpa, sin juicio y sin temor, ultrajando vuestra augusta Majestad con mis culpas y pecados. ¡Oh Dios de Misericordia! Vedme aquí postrado a vuestros divinos pies, y siempre te has mostrado Padre de las Misericordias, nunca con mayor razón que ahora, que tenéis delante de ti a un monstruo, el más horrible de maldad e ingratitud. Peque Señor contra vos, y me pesa de haberos ofendido. Aparte de ti mi corazón, te volví las espaldas y renové con mis culpas tus heridas, pero de esto me duelo en mi corazón, ¡Oh, si tuviera arrepentimiento tan grande como mi maldad! ¡Oh si pudiera pagar con mis lágrimas todas las ofensas que os he hecho!  Pero ya ves tu Señor, que nada puedo sin ti. Añade pues, a tus infinitas misericordias la de darme un dolor verdadero de mis culpas. Añade pues, a tus infinitas misericordias, la de darme un dolor verdadero de mis culpas. Aumentad mi arrepentimiento. Dadme un odio eficaz de todos mis pecados, pues no quiero pecar más, sino amarte y morir en tu amistad y en tu gracia. Amén.

 

ORACIÓN PREPARATORIA

¡Oh Virgen admirable y emperatriz de los cielos, trono de la Divina gracia y esperanza única de los pecadores! A vos recurro, Reina Sacratísima y admirable, portento del Amor Divino, para que hieras el pedernal duro de mi corazón, y hagas con tu patrocinio, que de el broten centellas de fuego de amor de Dios, para que consuman la escoria de mis culpas, destierren mis frialdades y me abrasen todo hasta la muerte, para renacer fénix de amor de mi creador. Haced también, Señora mía, que mis oraciones sean recibidas de vuestro Hijo Divino, de tal suerte, que se hagan agradables a sus divinos ojos, para que, de este modo, alcance yo su amistad, su gracia y su gloria. Amén.

Aquí se rezan tres Aves Marías a nuestra Señora, y luego esta:

 


ORACIÓN

¡Oh Virgen Inmaculada, estrella purísima y luna llena de gracia! cuya alma candidísima fue colmada desde el instante primero de vuestra animación santísima de innumerables dones, gracias y privilegios de que la llenó la Omnipotente diestra del Altísimo, de suerte, que en vos se hallan recopiladas cuantas perfecciones están distribuidas en todas las criaturas. Alégrome Virgen Purísima de vuestra dicha, y le doy al Dios Todopoderoso, infinitas gracias por haber criado vuestra alma santísima tan linda, tan hermosa, llena de gracia y de poder, para servir de consuelo, amparo y protección a los miserables pecadores. Yo te ofrezco, Madre mía, estas tres Aves Marías, pidiéndote, por estos incomparables privilegios, me socorras en la vida con tu maternal amparo, y en la muerte, con una gracia especial, para que, muriendo en ella, pueda bendecir tus misericordias a la Celestial Jerusalén. Amén.

Aquí se reza una Salve.

 


ORACIÓN

¡Oh Virgen Admirable! Salud firmísima de los cristianos y origen de todas las virtudes, a quien el Dios de la Majestad crió toda llena de gracia. Por esta y por vuestra pureza Inmaculada, te pido me libres de la mancha abominable de la culpa, que tan aborrecible me hace a los ojos de mi Dios. Pídote también Señora, por la suprema cabeza de la Iglesia, por la conversión de los infieles y herejes a nuestra Santa Fe, por la paz y concordia entre los príncipes cristianos, por la salud de los pueblos, por la justificación de los pecadores, por la perseverancia de los justos, por el alivio de las benditas almas del purgatorio, y por todas las demás necesidades de la Iglesia, nuestra Madre, y en particular os pido, me asistáis en la última hora de mi vida, para conseguir una muerte dichosa y una gloria sempiterna. Amén.

 

LAVS DEVS

NOVENA A NUESTRA SEÑORA LIBERTADORA DE LAS PENAS DEL INFIERNO


NOVENA A LA SOBERANA EMPERATRIZ DEL UNIVERSO, NUESTRA SEÑORA LA SIEMPRE VIRGEN MARÍA, CON EL ADMIRABLE TÍTULO DE

 

LIBERTADORA DE LAS PENAS DEL INFIERNO

 

Dispuesta por un religioso del Real y Militar Orden de Nuestra Señora de la Merced, Redención de Cautivos.

Sale a la luz, a devoción de dos religiosas del Convento de San Jerónimo de Puebla.

 

Con licencia eclesiástica, por la Viuda de Miguel de Ortega y Bonilla.

En el Portal de las Flores.

Año de 1746

 

ADVERTENCIA

El poderoso y admirable título con que se venera Nuestra Señora en esta Iglesia de San Jerónimo, en cuyo obsequio sale este novenario, es con el que la dio a conocer en Roma el Glorioso Pontífice San Silvestre, cuando edificó en el Campo Vaccino una suntuosa Basílica, sobre la boca de la espantosa gruta en que moraba una serpiente venenosa, que a todos los romanos afligía, y a la que mató el Santo invocando de Nuestra Señora el patrocinio. Esta Emperatriz Soberana, no desempeña su poderoso título sacando a los que están ya miserablemente cautivos en el infierno (Que no hay redención para los prisioneros del abismo) sino, alcanzando con su intercesión poderosa a los más obstinados pecadores verdadera penitencia, los cuales, siendo reos de las penas eternas, deben a beneficio de la Señora la libertad de sus almas.

El modo de hacer esta novena, será el acostumbrado con el requisito de confesión y comunión, según el orden del Padre espiritual, quien no lo tuviere, haga esta diligencia siquiera el último día.

 

 

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.

 

ACTO DE CONTRICIÓN

Amorosísimo Jesús, que siendo verdadero Hijo de Dios, te hizo tu caridad inmensa, serlo también de la Benditísima Virgen María, tomando de ella la Sangre preciosa, con la cual borraste en el patíbulo de la Cruz, la escritura de nuestra eterna condenación: Suplicámoste Señor, que por las entrañas de tu piedad, y por la poderosa intercesión de la Soberana Emperatriz, nos des verdadero y perfecto dolor de todos nuestros pecados, por ser ofensas hechas contra tu suma bondad, digna de todo amor, y un propósito firme y eficaz de no volverte a ofender, esperando, como esperamos de tu misericordia, y patrocinio de la Gloriosísima Virgen María, perfecta enmienda de nuestras vidas, y constante perseverancia en vuestra gracia, para que, viviendo y muriendo libres de todo pecado, lo seamos también en vuestro justísimo tribunal de las penas del infierno. Amén.

 

 

DÍA PRIMERO

COSNIDERACIÓN

Considera a la Soberana Emperatriz, como ameno Paraíso de los deleites de Dios, en quien plantó su Majestad Divina el fecundísimo árbol de la inmortal vida y verdadera ciencia, cuyos sabrosos frutos redimen del pecado y libertan del infierno.

Aquí se rezan cinco veces el Ave María, en honra de las cinco misteriosas letras del Nombre dulcísimo de Nuestra Señora.

 

ORACIÓN

¡Oh Soberana Emperatriz del Universo! Deliciosísimo Paraíso del recreo Divino, en quien se hayan tantas y tan fervorosas flores, cuantas son tus ejemplarísimas virtudes, tantos y tan sazonados frutos, cuantos son tus excelsos méritos, rogámoste humildemente, que pues se plantó en tu bendito vientre el inmarcesible Árbol de la Eterna Vida y verdadera ciencia, nos alcances de la Divina Majestad, luz con que discernir lo bueno de lo malo, aborreciendo esto y abrazando aquello, para que así, libres de la perpetua muerte de infierno, gocemos el fruto de la eterna vida en el Celestial Paraíso. Amén.

 

 

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Omnipotente y Misericordiosísimo Señor, Dios de toda consolación e inagotable fuente de nuestro bien, que así para ostentar liberal tu Omnipotencia en las prerrogativas con que enriquecisteis a la Benditísima Virgen María, para que conozcamos cuanto es su valimiento para con tu Majestad Soberana, quisisteis desde el principio del mundo, manifestar sus singulares excelencias en todas las misteriosas antiguas figuras, no haciendo a los hombres beneficiosos, ni librándolos de riesgos, sino por interposición de alguna Imagen de la Bellísima Emperatriz; nosotros humildemente rendidos ante tu Divino Acatamiento, no fiados en nuestro mérito, sino acogidos a su asilo, y animados de su amparo, te suplicamos no concedas el mayor bien que podemos desear, que es la salvación, y nos libres del mayor mal, que debemos temer, que es la eterna condenación. Amén.

 

 

 

DÍA SEGUNDO

CONSIDERACIÓN

Considera mejorada el Arca de Noé en la Soberana Emperatriz, la que se fabricó a esmeros de la Divina Misericordia, para que, por su intercesión, se librara el género humano del diluvio del pecado, y de la muerte del infierno.

Aquí se rezan cinco veces el Ave María, en honra de las cinco misteriosas letras del Nombre dulcísimo de Nuestra Señora.

 

ORACIÓN

¡Oh benignísima Emperatriz! Mística Arca del mejor Noé, cuya fábrica ideó desde la eternidad la Divina Sabiduría, y ejecutó en tiempo a misericordia, para que en ti hallemos recurso, nos defienda de la inundación del pecado, y de la eterna perdición en el infierno, rendidos te pedimos por las entrañas de tu maternal piedad, nos ampares en el censo de tu miseración del diluvio de la culpa, para que, libres con tu patrocinio, del abismo, lleguemos seguros a el celestial puerto. Amén.

 

 

 

DÍA TERCERO

CONSIDERACIÓN

Considera, que puso Dios en el cielo de su Iglesia a la Augustísima Emperatriz, como hermoso iris de paz, cuya presencia serena los rigores de la Divina Justicia, perdonándonos por su intercesión el pecado, y no arrojándonos al abismo.

Aquí se rezan cinco veces el Ave María, en honra de las cinco misteriosas letras del Nombre dulcísimo de Nuestra Señora.

 

ORACIÓN

¡Oh serenísima Emperatriz! bellísimo Iris de Paz, benigna señal de nuestra reconciliación, pues te puso en el cielo de la Iglesia la Majestad Divina, para que aplaques su indignación severa, cuando la provocan a rigurosos castigos nuestros enormes pecados, suplicámoste humildemente, interpongas el valimiento de tu hermosísima presencia, para que, serenándose con su vista la suprema Justicia que nos amenaza con irritada condenación eterna, nos absuelva por tu intercesión poderosa y benigna, la misericordia de todas nuestras culpas, para que no experimentemos la eterna perdición de nuestras almas. Amén.

 

 

 

DÍA CUARTO

CONSIDERACIÓN

Considera, que, en la misteriosa escala, en que vió figurada el Patriarca Jacob, la sublime excelencia de Nuestra Emperatriz, no había más que Puerta del Cielo y Casa de Dios, en que se adoraba su Majestad, porque cuando nos favorece María Santísima con su patrocinio, no hay entrada ni escotillón para el infierno.

Aquí se rezan cinco veces el Ave María, en honra de las cinco misteriosas letras del Nombre dulcísimo de Nuestra Señora.

 

ORACIÓN

¡Oh excelsa Emperatriz! Sublime y mística escala del mejor Jacob, con tantos grados elevada, cuantos fueron los progresos de tu admirable vida, y en que se dejó ver humanado aquel Señor, que en ti hizo Trono para el descanso de su Majestad, pues descendió por ti, como por su escala, misericordiosamente el Verbo Eterno, hasta el profundo abatimiento del ser humano, para exaltaros a el felicísimo consorcio del ser Divino, te suplicamos rendidos, sea tu intercesión poderosa la encumbrada escala por la cual subamos hasta la Puerta del Cielo, y no permitas, que apartándonos de ella el pecado, nos precipitemos hasta el profundo caos del infierno. Amén.

 

 

 

QUINTO DÍA

CONSIDERACIÓN

Considera, como figuró a nuestra Purísima Emperatriz la ilesa Zarza del Horeb, porque si en su inmarcesible centro apareció un simulacro Divino, para redimir al pueblo hebreo de los trabajos de los egipcios, en el virginal vientre de la Sagrada mística Zarza, se humanó el Verbo amoroso, para librar nuestras almas de los tormentos del infierno.

Aquí se rezan cinco veces el Ave María, en honra de las cinco misteriosas letras del Nombre dulcísimo de Nuestra Señora.

 

 

ORACIÓN

¡Oh Purísima Emperatriz! Admirable original de la milagrosa Zarza del Horeb, en cuyo corazón ardió siempre el inextinguible fuego de la caridad fervorosa, y cuya incontaminada inocencia nunca marchitó el voraz incendio de la culpa, pues tu vientre purísimo fue la mejor Zarza, en donde apareció, compadecido de los suspiros de los antiguos Padres, el Redentor amantísimo de los hombres, suplicámoste por tu perpetua virginidad, nos alcances el que muevan nuestros humildes ruegos la Divina Misericordia, para que por tu intercesión, logremos el fruto de nuestra Redención, siendo libres del ardor de la concupiscencia y de todo pecado, lo seamos también del fuego del infierno. Amén.

 

 

 

DÍA SEXTO

CONSIDERACIÓN

 Considera, como excede nuestra poderosísima Emperatriz, a la milagrosa vara de Moisés, porque si aquella se le dio a el caudillo para que sacara de la opresión de Egipto al israelítico pueblo, castigando con ella a los obstinados gitanos y favoreciendo a los hebreos, María Señora, como vara de la Majestad Divina, espanta y aterroriza a los infernales espíritus, y protege a los cristianos, librando a estos de ser eternamente atormentados en el infierno por los demonios.

Aquí se rezan cinco veces el Ave María, en honra de las cinco misteriosas letras del Nombre dulcísimo de Nuestra Señora.

 

ORACIÓN

¡Oh poderosísima Emperatriz! milagrosa vara del Soberano Moisés, cuya inflexible rectitud no doblegó el brumoso peso de la iniquidad, y en cuya maravillosa virtud, resplandeció el Divino Poder, ablandando contigo, duras piedras para que derramaran copiosas aguas, castigando postreros enemigos, y favoreciendo afligidos siervos, pues te empuñó la Omnipotente mano de la Suprema Majestad, para obrar los portentos de nuestra Redención, en terror de los ministros infernales y beneficio de los hombres: rogámoste humildemente, sea efecto de tu admirable poder y maravilla de tu intercesión, el que ablanden nuestros duros corazones, y se liquiden en aguas de verdadera penitencia, quedando así confusos los demonios en lo profundo del abismo, y nosotros libres de ser sus compañeros en el infierno. Amén.

 

 

 

DÍA SÉPTIMO

CONSIDERACIÓN

Considera a la Privilegiada Emperatriz como gracioso vellocino de Gedeón, porque si a este se llenó el celestial rocío, quedando la era enjuta y con sequedad, en señal infalible de que aquel valeroso Juez, iba a librar a su pueblo de la opresión de Madián; en María Santísima, como místico vellocino, descendió el rocío del Cielo, cuando estaba todo el mundo seco y árido, en signo que nos había de redimir el más poderoso Gedeón, de la prisión del pecado y del obscuro calabozo del infierno.

Aquí se rezan cinco veces el Ave María, en honra de las cinco misteriosas letras del Nombre dulcísimo de Nuestra Señora.

 

ORACIÓN

¡Oh graciosísima Emperatriz! privilegiado vellocino del más valeroso Gedeón, que estando este mundo seco y árido por la culpa, no solo roció sobre ti desde el primer instante de tu Ser el rocío de la gracia, sino que llegando el tiempo de nuestra libertad, defendió en tu vientre Inmaculado, la sabiduría eterna, como rocío de la gloria, pues gozasteis estos privilegios, para ser admirable signo de la Redención de todo el linaje humano, viniendo esta Celestial lluvia de tus entrañas purísimas para regar nuestras almas, suplicámoste el que libres de la aridez de la culpa con el rocío de la gracia, debamos a tu patrocinio, que no nos abrace el voraz fuego del infierno. Amén.

 

 

 

 

DÍA OCTAVO

COSNIDERACIÓN

Considera a la dulcísima Emperatriz, como acorde Arpa de David, porque si esta en su concertada suavidad hizo huir al maligno espíritu, que atormentaba a el Rey Saúl, y aliviaba su desasido corazón, María Santísima más bien templada Arpa del Supremo David, lanza con su armonía todo el confuso ejército del abismo, y recrea el corazón humano, librándonos del infierno.

 Aquí se rezan cinco veces el Ave María, en honra de las cinco misteriosas letras del Nombre dulcísimo de Nuestra Señora.

 

ORACIÓN

¡Oh dulcísima Emperatriz! armoniosa Arpa del David Celestial, cuyas bien templadas cuerdas son tus virtudes ordenadas y heróicas, puestas en subido trono, por mano del Divino Músico, para dar con tu suavidad y dulzura, a Dios recreo y a los Ángeles gozo, a los hombres alivio, a todo el infierno espanto, pues fuisteis el concertado instrumento, que tomó Jesús para hacer huir a los demonios, y alegará a los afligidísimos ánimos de los hombres, rogámoste alientes tu consonancia suavísima, el desaliento de nuestras almas y que al sonido suave de tu Santísimo Nombre, no halle en nosotros cabida el demonio, ni tengamos entrada en el infierno. Amén.

 

 

 

DÍA NOVENO

CONSIDERACIÓN

Considera a la Universal Emperatriz, como un insondable mar de perfección, en que se congregaron todas las aguas, uniéndose en su Santísima Alma todas las excelencias y prerrogativas, en cuyas graciosas cristalinas corrientes, quebrantó el Omnipotente, las cabezas de los dragones, y en que nos puso el camino para llegar a el celestial puerto, libres de los ardores del infierno.

Aquí se rezan cinco veces el Ave María, en honra de las cinco misteriosas letras del Nombre dulcísimo de Nuestra Señora.

 

ORACIÓN

¡Oh Universal Emperatriz! profundo mar de perfección, insondable piélago de virtud, que congregasteis en su purísimo seno todas las aguas, juntando en tu Alma Santísima, todas las excelencias y prerrogativas, no habiendo en los más heróicos santos y serafines más encendidos, alguna virtud que no se halle en ti, como en inmenso océano de santidad, pues quebró el Todopoderoso a el infernal monstruo la cabeza, en el profundísimo de tu gracia, y puso en ti, como en mar, su camino el mismo Dios: Suplicámoste humildemente nos recias en el dilatado seno de tu amparo, para gozar en tus cristalinas aguas el espiritual refrigerio, y que triunfantes del demonio, hallemos en ti y por tu intercesión, el camino seguro por donde llegar al puerto feliz del Empíreo, sin precipitarnos en el fuego eterno del infierno. Amén.

 

 

LAVS DEVS


 

domingo, 2 de mayo de 2021

DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD POR LA ASUNCIÓN DE MARÍA


BREVE Y UTILÍSIMA DEVOCIÓN EN HACIMIENTO DE GRACIAS A LA SANTÍSIMA TRINIDA POR LA ADMIRABILÍSIMA ASUNCIÓN AL CIELO DE LA SANTÍSIMA VIRGE MARÍA, SEÑORA NUESTRA

 

Puebla de los Ángeles

Reimpresa en la Imprenta de D. Pedro de la Rosa, en el Portal de las Flores.

Año de 1788

 

Para avivar nuestras tibiezas, se podrá decir de esta manera:

 

Yo os adoro ¡Oh Padre Eterno! con toda la Corte Celestial, por mi Dios y Señor, y os doy infinitas gracias por parte de la Santísima Virgen María, amantísima Hija vuestra, por todas las gracias y favores que la hiciste, especialmente por el Poder con que la sublimaste Asunta al cielo.

Hecha una profundísima adoración, se reza el Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.

 

Yo os adoro, ¡Oh Eterno Hijo!, con toda la corte celestial por mi Dios, Señor y Redentor, y os doy infinitas gracias por parte de la Beatísima Virgen María, vuestra amantísima Madre, y por todas las gracias y favores que la hiciste, especialmente por la suma Sabiduría con que la ilustraste Asunta al Cielo.

Hecha una profundísima adoración, se reza el Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.

 

Yo os adoro ¡Oh Santísimo Espíritu Paráclito! por mi Dios y Señor, y os doy infinitas gracias con toda la corte celestial, en nombre de la Purísima Virgen María, amantísima Esposa vuestra, por todas las gracias y favores que la hiciste, especialmente por la Divina Caridad con que encendiste su Santísimo y Purísimo Corazón en su gloriosa Asunción al Cielo: Y humildemente os suplico por sus altísimos méritos, y eficacísima protección, que en su sacratísimo Nombre, echéis de mi el amor del siglo, y purguéis y purifiquéis mi alma de toda mancha de pecado, encended mi frío corazón en el fuego de vuestro Divino Amor, me perdonéis mis pecados, y me concedáis la gracia de que antes muera a que más ofenda a vuestra Divina Majestad, y me consoléis ¡Oh Espíritu Consolador! concediéndome a mí, a (diga el nombre de la persona enferma) y a todos vuestros siervos, vuestro Santísimo Espíritu, que derramasteis sobre los fieles de la Iglesia Primitiva, en los cuales eran un solo corazón y una sola alma, para que todos unidos con vínculos de vuestra caridad, os amemos, sirvamos y alabemos. Amén.

Hecha una profundísima adoración, se reza el Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.

 

Después se dice tres veces:

 

Santa María, y todos los santos, intercedan por nosotros al Señor, para ser merecedores de la salvación. Amén.

 

Y luego se dice esta oración para finalizar:

 

Yo os adoro ¡Oh Santísima Virgen María, Emperatriz del cielo, Patrona y Señora del Universo, como Hija del Eterno Padre, Madre de su amantísimo Hijo, Esposa graciosísima del Espíritu Santo, Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad, y postrado a los pies de vuestra Soberana Majestad, humildemente os suplico, por los dones de que fuiste colmada por la Santísima Trinidad en vuestra admirable y gloriosa Asunción al Cielo, me recibáis debajo de segurísima y fidelísima protección, y me inscribas en el número de vuestros felicísimos y dichosísimos siervos que tenéis esculpidos en vuestro pecho. Dignaos, ¡Oh Madre clementísima y Señora mía! de ser mi guía en este valle de lágrimas, recibid mi pobre espíritu con sus potencias y sentidos, interiores y exteriores. Y pues sois Tesorera de las gracias del Cielo, vestid mi desnudez con vuestra Caridad, fortaleced mi flaqueza con vuestro Poder, iluminad mis tinieblas con vuestra Sabiduría, y adornad mi alma de gracias y virtudes para que sea agradable a vuestros ojos y de vuestro Hijo Jesús, y os suplico la gracia (Pida la gracia) y en la hora de mi muerte, cuando me halle atribulado y afligido, consoladme con vuestra amorosísima presencia, y presentadme a la Santísima Trinidad. Amén.

 

 

LAVS DEVS

sábado, 1 de mayo de 2021

NOVENA A SANTA MARÍA MAGDALENA DE PAZZI


NOVENA BREVE Y DEVOTA

PARA OBEQUIAR A LA EXTÁTICA Y PRODIGIOSA SANTA MARÍA MAGDALENA DE PAZZI

VIRGEN CARMELITA

 

Dispuesta por un devoto de la gloriosa Santa

Reimpresa en la Oficina del Real Seminario Palafoxiano de Puebla

Año de 1791

 

ADVERTENCIAS

Para más facilitar la práctica devota de esta novena, se ha reducido su ejercicio a la brevedad más posible. El método será confesar y comulgar tres veces en el tiempo de ella, esto es, el primero, el quinto y último día, ejercitando en todo el, algunas mortificaciones y otras obras meritorias: pero todo ha de ser según el consejo del Padre Espiritual, y, sobre todo, aborrecer y evitar toda culpa, mayormente mortal, para que, así nos hagamos dignos de alcanzar las divinas misericordias.

 


ACTO DE CONTRICIÓN

Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y, cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita, que los perdonareis, por los méritos de vuestra preciosísima sangre, pasión y muerte, y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro santo amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.

 

 

DÍA PRIMERO

ORACIÓN

Seráfica Virgen Santa María Magdalena de Pazzis, a quien escojo por mi poderosa abogada para con Dios, puesto que vuestra asombrosa santidad toda estribó sobre el cimiento de una profundísima humildad: esta virtud, que es la piedra imán de las demás, os pido en este primer día, con que sea digno de imitaros en sentir bajamente de mi mismo, y huya de todo lo que pueda fomentar mi gran soberbia, de suerte, que siendo verdaderamente humilde, no desmerezca los auxilios para empezar y proseguir una vida del todo espiritual. También espero conseguir la gracia particular que os pido en esta novena, siendo para mayor gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.

Ahora se rezan cinco Padres nuestros, Aves Marías y Glorias, en memoria de los cinco años de pruebas que sufrió la Santa y luego se dice lo siguiente:

 

 

ANTÍFONA: Ven, esposa de Cristo a aceptar la corona que el Señor ha preparado para ti para siempre. Aleluya

 

L/: Ruega por nosotros, bienaventurada Magdalena

R/: Para que seamos dignos de las promesas de Cristo

 

ORACIÓN: Señor Dios, tú que amas la virginidad, has enriquecido con dones celestiales a tu virgen Santa María Magdalena de Pazzi, cuyo corazón se abrazaba en tu amor, concede a cuantos celebramos hoy su fiesta, imitar los ejemplos de su caridad y su pureza. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

 

DÍA SEGUNDO

ORACIÓN

Extática Santa María Magdalena de Pazzis, si con el ejercicio de la oración llegasteis a estrecharos en gran manera con el Sumo Bien, y mereciste ser una de las almas más aventajadas en la contemplación, se que yo no merezco una gracia tan elevada como contemplar las Divinas Perfecciones, pero porque la oración es el manantial de todas las virtudes que me faltan, alcanzadme con vuestra intercesión el que yo, con toda constancia y esmero, me entregue al ejercicio de bien orar, y la gracia que os pido en esta Novena, siendo para honra y gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.

 

 

DÍA TERCERO

ORACIÓN

Inocentísima Virgen Santa María Magdalena de Pazzis, que a la inocencia juntasen una austerísima penitencia: bien veis como por mis pecados, debiera imitaros en el odio santo de mi cuerpo, pero cuan lejos me hallo de vuestros heróicos ejemplos, y que en lugar de satisfacer a la Divina Justicia con la debida penitencia, la irrito más con nuevas culpas y con demasiado amor propio con que huyo a las penalidades, tan propias de quien quiere seguir a un Dios crucificado, dadme os ruego, un odio santo contra mi mismo, y el espíritu de verdadera penitencia, alcanzándome la gracia que deseo en esta novena, siendo para mayor honra y gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.

 

 

DÍA CUARTO

ORACIÓN

Invictísima heroína de la Iglesia, Santa María Magdalena de Pazzis, vos que con asombrosa fortaleza, emprendisteis la práctica de cosas sumamente arduas y con admirable paciencia padecisteis, por asemejaros al Divino Esposo, que por nosotros murió en un mar de penas, tormentos en el cuerpo, y en el espíritus horribilísimos, y con todo siempre sedienta de padecer por Dios, deseabais mas penas, y rehusasteis los consuelos espirituales, a fin de no tener alivio alguno en vuestros acerbísimos dolores, si mi poquedad no puede llegar a tanto, a lo menos espeto de vuestro patrocinio me alcanzareis la paciencia y sufrimiento en las cosas adversas y trabajos de esta vida, y la gracia que os pido en esta novena, siendo para mayor honra y gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.

 

 

DÍA QUINTO

ORACIÓN

Admirable protectora mía Santa María Magdalena de Pazzis, que despegado vuestro corazón de todo lo mundano, fuisteis verdadera pobre de espíritu, castísima amante de la pureza, en sumo grado, y rendida y obediente hasta la muerte, desnudándoos de vuestra voluntad, a fin de sujetaros en todo a los que gobernaban vuestra alma: quitad de mi corazón todo afecto a las cosas perecederas, dadme fortaleza contra este formidable doméstico enemigo de mi cuerpo, con la cual quede siempre triunfante en los peligrosos combates con que pretende avasallarme, y finalmente conseguidme con vuestros eficaces ruegos, el que mi corazón se rinda a mis superiores, y en todo se sujete a los que están en lugar de Dios, y también la gracia que os pido en esta novena, siendo para mayor honra y gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.

 

 

DÍA SEXTO

ORACIÓN

Celosísima Santa María Magdalena de Pazzis, que amasteis a los prójimos redimidos con la Divina Sangre del Humanado Dios, en tan grado, que a más de encomendarlos con vuestras fervorosas oraciones, servisteis, como si fueras criada de todas las que vivían en claustro, os compadecisteis de ellas en sus males, las consolasteis en sus trabajos, y con especial amor beneficiasteis a vuestros contrarios, y por último procurasteis con vuestras encendidas palabras, ruegos y penitencias, la conversión de todo el mundo y el sufragio de las Almas del Purgatorio, infundidme un amor semejante para con mis prójimos, con el que ame de veras a todos, procurando su bien y su alivio, correspondiendo con beneficios a los que son mis adversarios, y haga cuanto pueda para todos conozcan y teman a Dios, y las almas que penan en el Purgatorio, consigan presto la gloria, y alcanzadme también del Señor lo que deseo conseguir en esta novena, si es para su mayor honra y gloria y bien de mi alma. Amén.

 

 

DÍA SÉPTIMO

ORACIÓN

Hija muy querida y amada de la Madre de Dios, Santa María Magdalena de Pazzis, bien sabéis lo mucho que merece esta gran Señora ser amada y reverenciada, sabéis que toda mi esperanza, después de la que tengo en Jesús, no puede estar más segura que su poderosísima y benignísima protección, os suplico pues, que si mi tibieza en servir y obsequiar a esta Reina poderosa por gracia, ha sido hasta ahora impedimento para que yo sea su verdadero esclavo, encendáis mi corazón en su amor, haciéndome su verdadero devoto, que con eso confío lograr la practica de todas las virtudes que me faltan, y la gracia que os pido en esta novena, si es para su mayor honra y gloria y bien de mi alma. Amén.

 

 

DÍA OCTAVO

ORACIÓN

Esposa Amada de Jesús Crucificado Santa María Magdalena de Pazzis, que tuvisteis la dicha de participar en las penas y tormentos de vuestro Divino Esposo, yo no soy digno de tan gran merced, pero deseo vivamente me alcancéis el que yo lleve con gusto por amor suyo, todas las cruces y trabajos que su Majestad me enviare: y si el Divinísimo Sacramento de la Eucaristía, fue el blanco de vuestros encendidos afectos, confío en que lo de adelante, por medio de vuestra protección, mi corazón se dedique todo a este soberano Señor, finísimo amante de nuestras almas, que por no apartarse de ellas, quiso quedarse con nosotros en este admirabilísimo Sacramento hasta el fin del mundo, también espero que me consigas lo que pido en esta novena, si fuere para mayor honra y gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.

 

 

DÍA NOVENO

ORACIÓN

Gloriosísima Santa María Magdalena de Pazzis, cuyo corazón fue encendido en volcán de amor de Dios, tal que llegasteis a ser imitadora en esta vida de los abrasados serafines, en la celestial virtud de la divina caridad hacia el sumo bien: alcanzadme que llore yo mi frialdad en amar a aquel Señor que, por su mérito infinito, y por los grandes beneficios que he recibido de su mano liberal, merece que lo ame con todos mis afectos. Vos Santa mía, podéis remediar mi inestabilidad y monstruosa ingratitud, con que hasta aquí no he sabido amar a mi insignísimo Bienhechor, a aquel Señor, a quien por ser quien es, amabilísimo sobre todas las cosas, debo entregar mi corazón. Con vuestra intercesión podéis, y como vivamente os suplico, deshacer el hielo de mi pecho, y mudarlo en ardientes llamas de Amor Divino, con que logre finalmente amar en el cielo a mi Dios eternamente, y así mismo lo que pido en esta novena, siendo para su mayor honra y gloria y bien de mi alma. Amén.

 

 

LAVS DEVS

viernes, 30 de abril de 2021

LEVANTADA DE LA CRUZ


ROSARIO DE LA SANTA CRUZ DE JERUSALÉM

Con 200 días de indulgencias concedidas

Compuesto por los Padres Misioneros de la Compañía de Jesús

Imprenta de Antonio Vanegas Arroyo, calle de Santa Teresa, núm. 1.

México.

 

MODO DE REZARLO

Puestos delante del Santo Madero de la Cruz, y hecho el acto de contrición, en cada misterio, después del Padre nuestro, se dirá en vez del ave María lo siguiente:

 

L/: ¡Viva Jesús! ¡Viva la Cruz!

R/: Crucificado por nuestro amor, mi dulce Jesús.

 

Acabado el rosario, se dirán estas oraciones:

 

Entraron por fin y vieron

al Señor crucificado,

y con flores exquisitas

el suelo todo regado.

 

Tres cruces miré encendidas

luego en tierra me postré

tan solo para adorar

la Cruz de Jerusalén.

 

 Se rezan tres salves a María Santísima de los Dolores, que es Madre de todas las almas, de esta manera:

 

PRIMERA

Dios te salve, Reina y Madre… y Gloria Patri

 

Alma, no olvides jamás

los tormentos de Jesús,

ten presente su pasión

sus tormentos y su Cruz.

 

ORACIÓN

¡Que admiración tan grande! que elevado me quedé viendo en guirnaldas de flores a la Cruz de Jerusalén.

 

 

SEGUNDA

Dios te salve, Reina y Madre… y Gloria Patri

 

Alma, no olvides jamás

los tormentos de Jesús,

ten presente su pasión

sus tormentos y su Cruz.

 

ORACIÓN

Canten los coros supremos, que yo los acompañaré a cantar en alabanzas a la Cruz de Jerusalén.

 

 

TERCERA

Dios te salve, Reina y Madre… y Gloria Patri

 

Alma, no olvides jamás

los tormentos de Jesús,

ten presente su pasión

sus tormentos y su Cruz.

 

 

Se preparan ya los padrinos para levantar la Cruz:

Consideramos que, llegando Jesús al Monte Calvario, ponen la Cruz en el suelo y en ellas se tiende el humildísimo Cordero Jesús, esta seña nos dejó Jesucristo verdadero, y además nos dejó el Sacramento para el bien del pecador.

 

Y después se rezan tres Padres nuestros y tres Aves Marías con Gloria Patri, y después se adora la Santa Cruz diciendo esta oración:

Oh Cruz Santísima del Criador, madero privilegia donde fue crucificado mi Jesús Nazareno. ¡Oh Santísima Cruz! ¡Oh Leño sacrosanto! ¡Oh Joya preciosa! ¡Oh tesoro inestimable! En ti estuvo pendiente el Unigénito del Padre, en ti se vió triste el gozo de los bienaventurados, en ti fue martirizado el que es fortaleza de los mártires, en ti se vió desnudo el que viste a los ciegos de alegría, en ti fue deshonrado de los hombres el que es hombre de los ángeles, tu al fin fuiste la preciosa ara en que fue crucificado el Cordero de Dios, que quita y borra los pecados del mundo, por todas estas prerrogativas y excelencias que gozas, te suplico, desde este día hasta el último día de mi vida, seas mi guía, mi estrella, mi norte, mi camino, para caminar seguro de todos mis enemigos, visibles e invisible, para librarnos de las asechanzas, injurias infernales, para tener en ti, presente a mi Crucificado Salvador, al que desde este instante, arrepentido de mis culpas, propongo obedecerle llevando cargando la Cruz de mis trabajos, enfermedades y aflicciones, a las que fuere el Señor destinarme, para que, llevándolas con humildad a tu imitación, por el Calvario de las penas de esta vida, merezca acompañarte en el Tabor alegre de la Gloria. Amén.

 

Después de esta oración, se manda alzar la Cruz de Cristo y las velas:

Levántese la Santísima Cruz donde fue Crucificado el dulcísimo Jesús.

Dios te Salve, Virgen Pura, Madre llena de dolores, despojada ya de todas las flores esta Santa Cruz pintada.

 

Y mientras se levanta, se reza un Credo y Gloria.

Virgen Santa y poderosa que a todos nos das consuelo, levántese ya de este suelo esta Santa Cruz pintada, donde fue tendido el cadáver del difunto (Dígase el nombre del difunto)

 

Y se dice esta oración para concluir:

¡Oh Cruz Divina y Sagrada, Cruz de la Eterna Gloria, Trono de Misericordia y de la paz tan deseada! ¡Oh Cruz Santa, enriquecida con la sangre de Jesús, solio de brillante luz! ¡Oh Árbol Santo de la vida! En vuestros brazos murió victima de amor, Jesús, y con su muerte nos redimió ¡Oh Sacra Cruz las puertas del cielo abrió!

 

Se canta en el acto, en alta voz:

Gloria al Padre, gloria al Hijo, y gloria al Espíritu, Santo, Santo, Santo. Amén.

 

 

Adiós, Santísima Cruz,

Adiós, Madre dolorosa.

Ruégale a tu Hijo Jesús,

Nos dé una muerte dichosa.

 

Adiós, pasión de Jesús,

Sacrosanta Redención,

Ah, Santísima Cruz

Dadnos ya tu bendición.


DESCARGA AQUÍ

ANOTACIONES

Al hablar sobre la piedad popular, es referirnos a aquellas devociones que antaño se hacían en nuestros pueblos y nuestras casas, cuando se...